ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Buitre Negro – Aegypius monachus (Linnaeus, 1766)

Key words: Black vulture, diet, feeding, trophic ecology

 

Ecología trófica

Se alimenta de carroñas de todos los tamaños, pero selecciona preferentemente presas de entre 0,9 y 90 kg de peso, evitando presas muy pequeñas o muy grandes (Hiraldo, 1977). Raramente captura presas vivas a no ser que se trate de animales debilitados o enfermos (Valverde, 1966; Cramp y Simmons, 1980), y sólo ocasionalmente consume insectos, reptiles y aves (Donázar, 1993). Incluye hierba en su dieta, con la que también alimenta al pollo (Suetens y Van Groenendael, 1966). Puede utilizar la misma carroña durante varios días (Valverde, 1966) y parece seleccionar en éstas los tejidos duros de las partes externas del cadáver como piel y tendones, lo cual se ha relacionado con la morfología de su cabeza (Donázar, 1993). Se ha estimado que un individuo precisa unos 500-700 gr diarios de alimento (Hiraldo, 1983; Donázar, 1993). Las egagrópilas, que se encuentran en los nidos o bajo éstos, alcanzan un tamaño máximo de 12 x 14 cm (Bernis, 1966).

El espectro trófico del buitre negro en España es muy amplio, aunque la dieta se basa en carroñas de ganado ovino, lagomorfos, cérvidos y suidos (Tabla 1). El buitre negro tiene gran plasticidad trófica en respuesta a las variaciones en la disponibilidad de presas en el área que rodea las colonias (Costillo et al., 2007).1

 

Tabla 1. Dieta del buitre negro en España. Se expresa el porcentaje de cada categoría sobre el número total de presas. *: presencia no cuantificada de restos vegetales.1

Tipos de presa

S. de Gata

Salamanca

Granadilla

S. de Gredos

S. de Guadarrama

S. San Pedro

Ibores

Cíjara

S. San Pedro

España central

P. N. Cabañeros

S. Pelada

S. Andújar

Invertebrados

.

.

.

6,88

1,56

.

.

.

.

 

.

.

.

Reptiles

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

0,52

.

Aves

22,12

0,83

.

.

4,69

0,6

.

.

2,27

2,11

.

1,17

0,07

Lagomorfos

2,88

29,17

5,43

77,61

59,38

3,6

.

16,7

40,91

21,05

34,2

49,28

44,6

Suidos

10,58

6,66

21,74

3,44

1,56

15,57

.

.

4,54

.

9,3

0,64

4,72

Ovino

43,27

37,51

47,82

8,63

20,31

58,06

44,7

83,3

38,65

32,62

11,6

42,09

3,25

Caprino

2,88

7,08

.

.

.

.

22,2

.

6,82

23,16

11,6

4,05

4,01

Cérvidos

1,92

.

11,96

.

.

14,37

.

.

.

2,11

33,3

.

41,41

Bovino

.

5

.

1,72

9,38

.

.

.

.

.

.

0,69

0,73

Équidos

.

3,75

.

1,72

1,56

.

.

.

4,54

6,32

.

0,26

.

Carnívoros

3,85

10

1,09

.

1,56

0,6

11,1

.

2,27

12,63

.

0,65

.

Otros mamíferos

12,5

.

11,96

.

.

7,2

22,2

.

.

.

.

.

1,15

Materia vegetal

*

*

*

*

.

*

.

.

*

.

.

*

*

Nº de presas

104

240

92

58

64

167

9

6

44

95

129

765

199

Referencia

Costillo et al. (2007)

Hiraldo (1976)

Costillo et al. (2007)

Hiraldo (1976)

SEO (1997)

Costillo et al. (2007)

Costillo et al. (2007)

Costillo et al. (2007)

Hiraldo (1976)

Garzón (1974)

Guzmán y Jiménez (1998)

Hiraldo (1976)

Moleón et al. (2001)

 

 

En un estudio de la dieta en cuatro áreas que cubren de un modo razonable la variabilidad de hábitats utilizados por la especie en España, se encontró que ésta se basa en carroñas de grandes herbívoros y conejos. Estos últimos mayoritariamente en las épocas de mayor incidencia de la mixomatosis y en zonas de elevadas densidades. La frecuencia de aparición de mamíferos en las egagrópilas fue del 98%, y dentro de éstos el 46% correspondió a lagomorfos y el 39% a ovejas (Hiraldo, 1976). En una gran colonia de Ciudad Real sólo se encontraron mamíferos en la dieta (Guzmán y Jiménez, 1998), el conejo y el ciervo aparecieron en el 60% de las egagrópilas analizadas, mientras que la cabra y la oveja aparecieron en un 20% aproximadamente. En Madrid también se obtuvo, sobre un total de 64 presas identificadas en egagrópilas, un 98,5% de vertebrados y dentro de estos casi un 60% fue conejo y un 20% oveja (Refoyo et al., 1997). Garzón (1974) obtiene como principales presas encontradas en nidos en el mes de julio la oveja (33%), cabra (23%) y el conejo (21%). Las aves asociadas a las colonias de la sierra de Guadarrama (Madrid y Segovia) utilizan frecuentemente muladares donde se alimentan principalmente de cadáveres procedentes de granjas de porcino (datos propios).

En las marismas del Guadalquivir, donde la especie no se reproduce (Sánchez, 2003), se ha estudiado la dieta invernal a partir de observaciones de aves alimentándose (Valverde, 1966). Ésta resultó muy variada: carroñas de ungulados salvajes (41,25%), équidos (23,5%), vacas (11,8%) y en un porcentaje menor y similar (5,9%) jabalíes, gansos, peces y desechos de monterías.  

Las variaciones estacionales en la dieta han sido explicadas por varios autores por los cambios en la abundancia del conejo (Hiraldo, 1976; Guzmán y Jiménez, 1998). En el Parque Nacional de Cabañeros se ha determinado un elevado consumo de conejo en el periodo reproductor, especialmente por parte de los pollos. La dieta de los adultos en el periodo reproductor y de todas las aves en el postreproductor se caracterizan por un elevado consumo de ungulados silvestres con una baja presencia en la dieta del ganado doméstico. Finalmente en Sierra Morena de Huelva también se ha observado un elevado consumo de conejo en verano (Hiraldo, 1976). Sin embargo, recientemente se han descrito cambios en la dieta de los Buitres Negros (Costillo et al., 2004; Costillo et al., 20071). Estos autores indican que los ungulados son en la actualidad la presa dominante en varias colonias extremeñas, este hecho es explicado por la disminución de las poblaciones de conejos por enfermedades, el aumento de la ganadería extensiva y de las poblaciones de especies objeto de caza mayor. Indicando, además, la capacidad de la especie a adaptarse a nuevas situaciones en la disponibilidad en los recursos tróficos. Hecho que también parece apoyarse en la variación de la dieta según las zonas como se ha recogido anteriormente. Finalmente se desconoce el efecto que ha causado en la dieta a lo largo de la última década la disminución de la disponibilidad de cadáveres de ganado vacuno y ovino por la aplicación de normativas más restrictivas que prohiben el abandono de cadáveres en el campo (Camiña, 2004). Tampoco hay trabajos que relacionen la dieta con la edad de las aves. Hecho que parece ser importante al utilizar las aves jóvenes e inmaduras más intensamente los muladares que las aves adultas (datos propios).

También se han observado variaciones importantes en la dieta entre parejas próximas que se han explicado por el uso de distintas áreas de campeo o por la diferente habilidad de las distintas parejas en conseguir un determinado tipo de alimento (Hiraldo, 1976). En verano los buitres negros invierten más tiempo en buscar alimento (Hiraldo y Donázar, 1990). Sin embargo, en invierno inician el campeo más pronto después de amanecer, hecho que se relaciona con la menor disponibilidad de horas de luz y menor cantidad de alimento que en verano. La lluvia, especialmente en invierno, puede llegar a impedir el vuelo durante días enteros. También se ha observado que las aves que nidifican en zonas montañosas inician el vuelo antes que las que crían en zonas más llanas. El tiempo invertido en la búsqueda de alimento se ha relacionado con la disponibilidad del mismo y de las condiciones para el vuelo. Siendo éste en los ejemplares reproductores entre 7 y 11 horas al día (Hiraldo, 1977). En el Parque Nacional de Cabañeros en otoño e invierno las aves campean preferentemente en zonas de bosque y matorral mediterráneo de elevada densidad de ungulados y pocos conejos, cerca de las zonas de cría. Sin embargo, en la época de cría parecen modificar el área de campeo utilizando áreas con elevada densidad de conejo, coincidiendo con la elevada mortalidad de la especie en este periodo.

 

Referencias

Bernis, F. (1966). El Buitre Negro (Aegypius monachus) en Iberia. Ardeola, 12: 45-99.

Corbacho, C., Costillo, E., Bettina Perales, A (2007). Alimentación del buitre negro en la península Ibérica. Pp. 179-200. En: Moreno-Opo, R., Guil, F. (Coord.). Manual de gestión del hábitat y de las poblaciones de buitre negro en España. Dirección General para la Biodiversidad, Ministerio de Medio Ambiente, Madrid.

Costillo, E., Corbacho, C., Marón, R., Villegas, A. (2007). Diet plasticity of Cinereous Vulture Aegypius monachus in different colonies in the Extremadura (SW Spain). Ardea, 95 (2): 201-211.

Costillo, C., Corbacho, C., Sánchez, J. M., Acedo, F. (2004). Cambios en la dieta del Buitre Negro (Aegypius monachus) ante la disminución de las poblaciones de conejo (Oryctolagus cuniculus) en Extremadura. Presentación en forma de póster. International Symposium on the Black Vulture Aegypius monachus. An event to commemorate the 25 Anniversary of the Birds Directive 79/409/CEE. Córdoba, Spain.

Cramp, S., Simmons, K. E. L. (Eds.) (1980). Handbook of the Birds of Europe the Middle East and North Africa. The Birds of the Western Palearctic. Volume II. Hawks to Bustards. Oxford University Press, Oxford.

Donázar, J.A. (1993). Los buitres ibéricos. Biología y conservación. J. M. Reyero Editor. Madrid.

Garzón, J. (1974). Contribución al estudio del status, alimentación y protección de las falconiformes en España Central. Ardeola, 19: 279-330.

Guzmán, J., Jiménez, J. (1998). Alimentación del Buitre Negro Aegypius monachus durante los periodos reproductor y post-reproductor en el Parque Nacional de Cabañeros. Pp. 215-221. En: Meyburg, B. U., Chancellor, R. D., Ferrero, J. J. (Eds.). Holartic birds of prey. Proceeding of an international conference. Actas del Congreso Internacional sobre Rapaces del Holártico. Badajoz, Extremadura (Spain), 17-22 abril 1995. WWGBP & ADENEX, Berlin & Mérida.

Hiraldo, F. (1976). Diet of the Black Vulture (Aegypius monachus) in the Iberian peninsula. Doñana Acta Vertebrata, 3: 19-31.

Hiraldo, F. (1977). El Buitre Negro (Aegypius monachus) en la Península Ibérica.<