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Curruca mosquitera - Sylvia borin (Boddaert, 1783) |
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Key
words: Garden Warbler, movements, dispersal. Movimientos Migración
entre Europa y África Realizan
el viaje alternando sedimentaciones y cortas jornadas de vuelo activo. Las
barreras ecológicas como el Sahara y el Mediterráneo las atraviesa en frente
amplio y fundamentalmente de noche (Shirihai
et al., 2001), pero obviamente pueden
proseguir su viaje de día hasta completar el cruce del obstáculo. Migración
postnupcial entre
Europa y África La
partida de sus áreas de cría en Europa (40º N - 65º N) se produce desde
finales de agosto hasta mediados de octubre, pero sobre todo en septiembre. El
flujo de transaharianos que abandonan Invernada en África Los
movimientos dentro de África son poco conocidos, pero es muy probable que se
desarrollen en dos etapas migratorias hasta alcanzar las zonas definitivas de
invernada, ya bien avanzada la estación (Shirihai
et al., 2001). La migración parece
rápida al norte del desierto, pero es mucho más lenta al sur. Al Sahel (16º
N – 12º N) llegan desde finales de agosto, la mayoría a mediados de
septiembre. En África meridional (Zimbabwe, 20º S) se producen llegadas
desde finales de septiembre, la mayoría a finales de octubre y en noviembre.
El paso hacia el sur en Kenia (línea ecuatorial) culmina tan tarde como a
principios de diciembre, es decir, tres meses después del de la costa
sudanesa, y continúa hasta enero. En África occidental (Liberia, 5º N),
donde las primeras observaciones se producen a mediados de octubre, se
manifiesta un segundo flujo a finales de diciembre y en enero, después del
cual es muy común hasta febrero. Por
otra parte, las recuperaciones de aves anilladas indican una clara
segregación este-oeste en el área de invernada dependiendo del origen.
Reproductores de Europa central y occidental invernan en el oeste y centro de
África, sobre todo al oeste de los 16º E y al norte de los 10º S, mientras
que los que invernan más al este y al sur son, fundamentalmente, las aves de
las poblaciones orientales (Shirihai et
al., 2001). La invernada en África
occidental se halla documentada por varias recuperaciones de aves marcadas en
España, destacando la de un adulto anillado el 2-9-1991 en la provincia de
Madrid y controlado el 15-1-1992 en Ghana a Migración
prenupcial entre
África y Europa Es
más numerosa que la postnupcial por la sabana guineana (10º N – 8º N),
ecosistema mucho más arbolado que el Sahel. En esta zona hallan recursos
energéticos y acumulan reservas rápidamente, las suficientes para atravesar
el Sahara. El paso primaveral es notable durante abril y se extiende hasta
mediados de mayo (Ottosson et al., 2005). Una vez atravesado el desierto, el
norte de África (33º N – 36º N) ofrece alimento tras las lluvias de
otoño e invierno y las aves pueden sedimentarse allí antes de cruzar el
Mediterráneo y alcanzar sus áreas de cría en Europa, aunque no parece que
lleguen realmente a repostar (Grattarola et al., 1999). La
llegada a sus áreas de reproducción europeas se produce desde finales de
abril hasta principios de junio, fundamentalmente en mayo, permaneciendo en
ellas hasta finales de agosto. Migración
en España Migrador
transahariano que se asienta en El
origen de las aves que atraviesan Fenología
de la migración en España En
España la migración prenupcial es más escasa que en la postnupcial y parece
ajustarse a una banda migratoria que cruzaría En
España la migración postnupcial se distribuye en un frente amplio de forma
más o menos homogénea en los 2/3
occidentales de En
el extremo occidental del Pirineo (Grandío, 1997) el paso se desarrolla desde
la 2ª quincena de agosto hasta bien entrado octubre. No parecen existir
grandes diferencias entre las aves jóvenes y adultas en cuanto a la
fenología, si bien el final de la migración lo componen exclusivamente aves
jóvenes. La máxima intensidad de paso se desarrolla en la 2ª quincena de
septiembre. En
la zona centro se han llevado a cabo varios estudios en las provincias de
Toledo y Madrid. En Talavera de En
el valle del río Guadarrama (Calleja y Ponce, 2005) la proporción de edades
fue la misma (1:1). Sin embrago la migración de los adultos fue más
concentrada en el tiempo y con el máximo anterior en una semana (justo a
principios de septiembre) con respecto al de los jóvenes. En
el monte de Valdelatas (Villarán et al., 2005) la fecha media de paso no
difirió en los dos años de estudio, siendo el 12 de septiembre en 2003 y el
14 de septiembre en 2004. En
Doñana (Herrera, 1974) la mayor intensidad migratoria se registró en
septiembre, especialmente entre el 15 y el 19, no observándose grandes
diferencias fenológicas entre edades, aunque tanto al principio como al final
del paso se capturaron sobre todo aves jóvenes. La
fecha media de paso obtenida en el extremo occidental del Pirineo (Grandío,
1997) coincide con la velocidad media de vuelo esperada, pero parece
producirse un incremento acusado en la velocidad media de vuelo en En
Canarias la migración otoñal transcurre desde agosto hasta octubre y es
menos importante que la primaveral. Además, hay citas invernales entre
noviembre y enero. En general resulta más habitual en las islas orientales
(Martín y Lorenzo, 2001). Por
otra parte, en la última década se ha registrado un adelanto en la
migración postnupcial de varias especies de passeriformes transaharianos, Sylvia
borin incluida, posiblemente debido al cambio climático (Mezquida et al.,
2007). Sedimentación
de la migración en España El
carácter migrador de esta especie y la dirección normativa de vuelo que
toman durante la migración están programadas genéticamente, pero además,
estas aves presentan un alto grado de selección de sus áreas de descanso
durante la migración (Berthold, 1984). Según datos de aves anilladas en
España (Cantos y Tellería, 1994) una considerable proporción de currucas
mosquiteras utilizan las mismas zonas durante sucesivas migraciones, ya que la
fidelidad a las zonas de sedimentación es importante para su supervivencia
durante ellas, rondando el 27% el porcentaje de currucas recapturadas en la
misma localidad del anillamiento (Cantos y Tellería, 1994), algunas incluso a
los cuatro años (datos propios inéditos). El periodo de estancia estimado según la recaptura de
aves anilladas en migración postnupcial es muy corto, oscilando entre los
casi 2 días en la isla Dragonera (Garcias, 1994), cerca de 3 días en el
norte de España (Grandío, 1997), alrededor de 4 días en Doñana (Herrera,
1974) y el valle del Tajo (Aparicio et al., 1991), 6 días en las cercanías
de Madrid (Villarán et al., 2005) y 8 días en Sierra Morena (Torres y León,
1979). En el valle del Tajo se observan diferencias significativas entre el
inicio de la migración (agosto) y la etapa final (octubre), con estancias de
mayor duración (6-8 días) en el primer periodo y sedimentaciones más breves
en el último (1-5 días). El
periodo de estancia en la migración prenupcial es aún más corto, un día de
media en el noreste de España y Baleares (Barriocanal y Robson, 2007), lo que
indica que la migración es muy rápida y las aves no acumulan reservas. Para
ilustrarlo, sirva el ejemplo de un ave adulta anillada el 8-5-2003 en la isla
de Cabrera (Baleares) y controlada en Finlandia a los 15 días a El
número de autocontroles (aves anilladas vueltas a capturar en la misma
localidad) en el mismo período migratorio es muy bajo. En migración
prenupcial se obtuvieron entre un 4,45% y un 6,51% en la isla de Cabrera y en
el Ampurdán (Barriocanal y Robson, 2007), mientras que en postnupcial los
porcentajes de recapturas obtenidos fueron de 2,90% en Doñana (Herrera,
1974), 3,18% en Dragonera (Garcias, 1994), 4,25% en Talavera de Movimientos
dispersivos No hay datos disponibles de movimientos dispersivos
para esta especie. Se desconoce la filopatría de cada sexo y si los machos o
las hembras tienden a reproducirse cerca de su lugar de nacimiento. Movimientos
diarios La
actividad diaria en época postnupcial fue fundamentalmente matinal tanto en
Doñana como en Talavera de Referencias Aparicio,
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