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Culebra
viperina - Natrix maura (Linnaeus, 1758) |
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Dieta La dieta de la culebra
viperina se compone fundamentalmente de peces y anfibios que caza en el agua.
Para su captura, despliega un variado comportamiento depredador que depende
del tamaño de la presa, el tipo de presa, el medio acuático donde captura y
su propio tamaño, entre otros factores. Hailey y Davies (1986c)
describieron dos comportamientos de depredación básicos en el río Jalón
(Alicante): 1) la captura al acecho, principalmente observada en culebras
adultas y que consiste en acechar a sus presas desde una posición inmóvil en
distintos puntos de la columna de agua (incluido el fondo) manteniendo la
parte posterior del cuerpo fijada a diversos sustratos para lanzar la parte
anterior al paso de una presa potencial. Normalmente las culebras localizan su
presa visualmente; 2) la búsqueda activa que consiste en la exploración
mediante estímulos químicos de las presas. Generalmente se realiza con
lentos movimientos y en aguas poco profundas. En el estudio antes descrito,
la dieta de la culebra viperina consistía básicamente en rutilos, excepción
hecha de las culebras más jóvenes (Hailey y Davies, 1986c). El consumo de
distintas presas en otras zonas ha permitido describir otros comportamientos.
Naulleau (1964) describió el uso de la lengua como cebo para la captura de
peces. Martorell (1990) y Sostoa (com. pers) observaron ejemplares anclados en
el margen de un río y parcialmente suspendidos sobre el agua a la espera del
paso de alguna presa. Pleguezuelos y Feriche (2003) observaron por la noche, a
culebras que capturaban a sus presas por el vientre, sacándolas fuera del
agua y manteniéndolas en alto hasta morir. Es común la captura de peces que,
una vez atrapados, son sacados hasta la orilla donde la culebra los engulle
(Garzón, 1974; Meijide y Salas, 1989; Santos, obs. pers.). Más descripciones
de caza en Mellado (1974b) y Valverde (1974). Este numeroso repertorio de
comportamientos de caza está vinculado al extenso espectro de presas
consumidas que, aunque agrupadas bajo los nombres de peces y anfibios, en
realidad comprenden una larga lista de especies muy variadas en tamaño,
posición en la columna de agua, velocidad de nado, tipo de agrupación, grado
de dependencia del agua (en anfibios), etc. Por ejemplo, el registro de peces
consumidos por la culebra viperina incluye especies de la familia Blenniidae (Salaria
fluviatilis), Centrarchidae (Lepomis gibbosus), Ciprinidae (Barbus
bocagei, Barbus graellsii, Barbus haasi, Barbus sclateri, Carassius
auratus, Chondrostoma miegii, Chondrostoma polylepis, Cyprinus carpio,
Gobius gobius, Phoxinus phoxinus, Rutilus arcasii, Rutilus rutilus, Squalius
cephalus), Cobitidae (Barbatula barbatula), Gasterosteidae
(Gasterosteus aculeatus), Poecilidae (Gambusia affinis, Gambusia
holbrooki) y Salmonidae (Salmo gairdneri, Salmo trutta), aunque
este catálogo es sin duda incompleto. Esta larga lista de presas lleva a engaño
ya que algunas de estas especies son vicarias de cuencas fluviales próximas.
Sin embargo, en aquellos ríos donde la diversidad de peces es muy elevada, el
espectro de presas consumidas por la culebra viperina es alto: por ejemplo, en
el río Matarranya (Teruel) se han registrado hasta 12 especies de peces de
los cuales al menos 5 han formado parte de su dieta además de la rana verde
(Santos et al., en prep.) El espectro de anfibios en la
dieta también es elevado, e incluye Pleurodeles waltl, Triturus boscai,
Triturus helveticus, Triturus marmoratus, Alytes muletensis, Alytes
obstetricans, Alytes dickhilleni, Bufo bufo, Bufo calamita,
Discoglossus galganoi, Discoglossus jeanneae, Pelobates cultripes, Rana
iberica, Rana perezi, Rana temporaria y Hyla arborea. Es decir, la
culebra viperina depreda sobre el 55% de las especies de anfibios presentes en
España (16 sobre 29), aunque es probable que también consuma alguna de las
otras especies no citadas en este listado, especialmente las más acuáticas.
La dieta de anfibios se completa con el consumo de larvas principalmente a
cargo de las serpientes de pequeño tamaño, e incluso con puestas de huevos
(Meijide y Salas, 1989; Valverde, 1967; Marangoni y Tejedo, 20072).
Ceacero Herrador et al. (2006) han añadido Salamandra
salamandra a la lista de anfibios presa.2 A los dos tipos de presas
principales (peces y anfibios), hay que añadir el consumo de invertebrados
(oligoquetos, hirudíneos, gasterópodos, insectos), principalmente en
culebras inmaduras (Braña, 1998; Hailey y Davies 1986c; Meijide y Salas,
1989; Mellado, 1974a; Pleguezuelos y Moreno, 1989, Vericad y Escarré, 1976;
Egea, com. pers.), y el ocasional consumo de reptiles como la salamanquesa común
(Pleguezuelos y Moreno, 1989) y micromamíferos como la rata de agua u otros
(Pleguezuelos y Moreno, 1989; Vericad y Escarré, 1976). Tabla 1. Composición taxonómica de la dieta de Natrix
maura en poblaciones de
La abundancia de culebras
viperinas en muchas localidades ha permitido la realización de numerosos
estudios de ecología trófica. En Pero una comparación entre la
dieta y la abundancia de presas disponibles en el medio, permite matizar el
carácter oportunista de la culebra viperina y demuestra que también
selecciona algunas presas a pesar de que puedan ser escasas. Los únicos
estudios donde se ha realizado esta comparación han sido en el Delta del Ebro
(Santos et al., 2000) y el río Matarranya (Santos et al., 2006). En ellos se
demostró que las culebras de pequeño tamaño seleccionaban presas "fáciles"
de capturar por su velocidad, como son las larvas de anfibios. Estos
resultados estarían en la línea de la variación ontogénica detectada en
otras poblaciones, ya que los oligoquetos y en general los artrópodos, presas
fáciles de capturar, son las más consumidas por las culebras inmaduras. En el río Matarraña se
alimenta de cuatro de las diez especies de peces disponibles y del único
anfibio detectado. Tres de las especies de peces eran las más abundantes. La
cuarta, un blénido, es una especie bentónica rara en la que los machos
cuidan la puesta bajo piedras durante el período reproductivo, lo que la
convierte en una presa fácil para la culebra viperina. Este pez es capturado
por culebras de tamaño mediano o pequeño, mientras que las grandes,
especialmente las hembras, capturan presas más grandes, de mayor movilidad y
más abundantes (Santos et al., 2006).1 Sorprendentemente, esta
estrategia concuerda con la observada por Galán (2003) en la isla de Ons
(Pontevedra), donde la falta de presas continentales (no hay anfibios) es
sustituida por las culebras "marinas" con el consumo de blénidos de
parecido nicho ecológico al desarrollado por las especies continentales de la
misma familia. La culebra viperina, como
otros muchos ofidios, presenta una clara relación entre el tamaño de la
presa y del depredador, en el sentido que las culebras de mayor tamaño
consumen presas mayores. Pero al mismo tiempo, y eso sí es una característica
propia de serpientes de hábitos acuáticos, las serpientes de mayor tamaño
desprecian las presas más pequeñas. Otra singularidad de la dieta de Natrix
maura se debe a la variación sexual. La culebra viperina es una especie
con un destacado dimorfismo sexual a favor de las hembras y esta puede ser una
de las razones de que exista también una notable variación de la dieta entre
los dos sexos. Los machos consumen mayor número de presas y relativamente más
pequeñas que las hembras (Santos y Llorente, 1998), y además estas consumen
mayor número de anfibios en algunas poblaciones. Los medios acuáticos
aportan una gran variedad de tipos y tamaños de presa para depredadores
especializados como la culebra viperina. En esta gran disponibilidad trófica
puede estar el sustrato que permite la segregación sexual en el consumo de
presas. La culebra viperina consume
tamaños de presa muy grandes relativos a su tamaño corporal. Hailey y Davies
(1986c) encontraron dos ejemplares adultos ahogados mientras intentaban tragar
presas que alcanzaban el 60% de su propia masa corporal. Esto sugiere un
umbral para el tamaño máximo de presa consumida. Sin embargo, en el río
Matarranya, Santos et al. (2006) observaron presas de hasta el 80% de la masa
de la culebra, consumidas con éxito. Todo esto sugiere que más allá de la
masa, otros factores como el tipo de presa, su anchura máxima y la dirección
de ingestión deben ser también importantes. En este sentido cabe decir que Natrix
maura traga generalmente sus presas por la cabeza, especialmente cuanto
mayor es el tamaño relativo de la presa (Hailey y Davies, 1986c) debido a que
suele ser la parte más ancha del cuerpo o por ser más fácil debido a la
dirección en que están situadas las escamas de los peces. Estudios experimentales de
Hailey y Davies (1986d) demostraron que las culebras viperinas seleccionaban
presas de gran tamaño. Estos resultados coinciden tanto con los presentados
anteriormente como con numerosas observaciones de campo. El consumo de presas
de gran tamaño proporciona un aporte en biomasa importante a pesar del coste
energético que supone su búsqueda y captura, por lo que desde un estricto
balance coste-beneficio, la captura de grandes presas debe ser provechosa.
Además, en medios con gran disponibilidad trófica, la búsqueda de alimento
debe suponer poca inversión energética, especialmente en la estrategia de
captura al acecho. En arrozales del delta del
Ebro están sometidas a largos períodos sin alimento, por lo que las culebras
concentran la obtención de alimento cuando los campos de cultivo están
inundados. Durante este período los adultos hipertrofian la longitud de su
intestino Santos, X., Llorente, G. A. (2008).2 Otra observación común en
distintas poblaciones peninsulares es el hecho que las hembras con folículos
en desarrollo también se alimentan. El desarrollo folicular parece reducir la
capacidad de huida de las serpientes y por tanto incrementa el riesgo de
depredación. Sin embargo, se han encontrado presas en el estómago de hembras
grávidas en numerosas ocasiones (Feriche y Pleguezuelos, 1999; Santos y
Llorente, 1998; Santos et al., 2006). En el apartado de reproducción se
analiza con mayor detalle este fenómeno. Referencias Bea, A., Montori, A., Pascual,
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1: 3-32.
Xavier Santos Fecha de publicación: 16-03-2004Otras
contribuciones: 1. Alfredo Salvador. 20-12-2006; 2. Alfredo Salvador.
2-09-2008 Santos, X. (2004). Culebra viperina - Natrix maura. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/
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