Oso pardo - Ursus arctos Linnaeus, 1758

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Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Hábitat

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

 

(C) J. M. Varela

 

Identificación

Carnívoro de gran tamaño. Cabeza ancha, el hocico prolongado, siempre plantígrados. Color pardo, variando individualmente del isabela claro al sepia oscuro. El pelo es casi negro en la raíz, y amarillento tirando a ocre en la punta. Las patas son negras o de un pardo muy oscuro. Los individuos jóvenes ofrecen con frecuencia indicios de un collar blancuzco que a veces persiste, aunque muy desvanecido, hasta una edad avanzada.

Masa corporal media en la Cordillera Cantábrica,  85,4 kg en hembras y 113,5 kg en machos.

 

Estatus de conservación

Categoría IUCN global (2008): Preocupación Menor LC.

En la Cordillera Cantábrica el oso pardo se cataloga de En Peligro Crítico, al cumplir ambas subpoblaciones el criterio D (menos de 50 ejemplares maduros). Se estima que hay 80 – 100 osos en el núcleo occidental y otros 25 – 30 en el oriental.

En los Pirineos, de no mediar manipulación humana, este núcleo debe considerarse En Peligro Crítico, también por el criterio D, pues solo consta de unos 20 ejemplares.

Las amenazas más importantes son la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Otros factores son la caída en lazos y la intoxicación por venenos. Adicionalmente, las infraestructuras lineales, como carreteras y autovías dificultan la movilidad ursina.

 

Distribución

El oso pardo se encuentra en Europa, Asia y Norteamérica y está extinguido en el norte de África. Presente históricamente en numerosos montes y sierras de gran parte de la península Ibérica, a principios del siglo XX ya solamente se encontraba en la cordillera Cantábrica y en Pirineos. En la primera mitad del siglo XX se dividió la población cantábrica en dos, por la desaparición en el este de Asturias, y en la segunda mitad, la continuidad pirenaica se escindió en, al menos, tres pequeños núcleos.

En la cordillera Cantábrica, la población occidental se reparte actualmente por el alto Sil (León), sierra de Gistreo (León), sierra de los Ancares (León y Lugo) y desde la cuenca del Navia hasta Proaza (Asturias). La población oriental se extiende por La Liébana y nacedero del Ebro (Cantabria), montes de Redes y Ponga (Asturias), Riaño (León) y las cabeceras boscosas del Pisuerga (Palencia).

Hay tres núcleos pirenaicos: uno occidental, alrededor del valle de Roncal, el de Hecho y la ladera francesa de Somport y Midi d’Ossau, con los valles de Aspe, Ossau, Barétous y Gaves,en Béarn; uno central en los bosques de Luchon, Barousse, Aut. Couserans, Vallier y la Val d’Arán; y otro oriental, entre Andorra y la frontera entre Aude, Ariège y Pyrénées orientales. En Navarra y Aragón se encuentra en los valles de Roncal, Ansó, Hecho y Candanchú. Existen indicios de presencia de forma continuada, aunque esporádica, en el valle de Benasque y en la Ribagorza de Huesca. En Cataluña la distribución corresponde al norte de la provincia de Lleida, en Val d’Arán y Pallars Sobirá.

 

Hábitat

El oso muestra una fuerte preferencia por los hábitats forestales y varía su uso estacionalmente en función de la disponibilidad de alimento. Utiliza encames diurnos en forma de cuenco excavado más o menos profundamente. Las camas otoñales tienden a localizarse en refugios rocosos o bajo salientes rocosos.

Los cubiles de invernada del oso son cuevas naturales o excavadas que presentan en su interior una cama vegetal.

 

Ecología trófica

Los osos pardos se caracterizan por su omnivorismo y, a lo largo del año, predomina el consumo de materias vegetales respecto a las animales, con una ingesta diaria que, en un ejemplar adulto, supone entre 10 y 16 kg de alimento. En general, se considera el período entre el abandono de la osera y el final del celo como un momento de bajo consumo, mientras que los meses de agosto a noviembre se caracterizan por un gran apetito de los osos y alto consumo. El engorde preinvernal se basa en los frutos secos de la montanera de robles, hayas y castaños.

 

Biología de la reproducción

El celo tiene lugar entre mediados de abril y mediados de junio, sobre todo entre la segunda semana de mayo y la primera de junio. Las osas fértiles provocan un atractivo conespecífico que reúne a los osos cantábricos en determinadas áreas geográficas. Las hembras paren una camada de 1 – 3 crías cada dos o tres años, ciclo que se ralentiza  a medida que el ejemplar envejece. En condiciones normales, una hembra solo puede lograr entre cuatro y cinco camadas a lo largo de su vida. Con más de veinte años de edad, su vida reproductiva termina.

 

Interacciones entre especies

Aparte del hombre, el oso pardo cuenta con escasos depredadores ocasionales.

 

Patrón social y comportamiento

Los osos en la Montaña Cantábrica están activos una media de 9 a 10 meses. Las hembras con crías de un año e individuos jóvenes solitarios están activos en invierno. La pauta de actividad diaria muestra un comportamiento crepuscular. El tamaño del dominio vital varía entre 219 y 3.500 km2 en machos, con las hembras ocupando áreas de campeo de 50 a 70 km2. Hay superposición de dominios totales y estacionales relacionada con la ausencia de territorios defendidos y el funcionamiento de una jerarquía linear.

 

 

Francisco J. Purroy
Departamento de Biovidersidad y Gestión ambiental
Facultad de Biología, Universidad de León

Fecha de publicación: 15-12-2008

Revisiones: 20-02-2014

Versión 29-03-2017

Purroy, F. J. (2017). Oso pardo – Ursus arctos. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Barja, I. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

 

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