ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES
Caza y manipulación de las presas
Una vez localizada la presa, el comportamiento de caza más habitual en el lince ibérico es el rececho, mediante aproximación cautelosa aprovechando la cobertura disponible, seguida de acecho y uno o varios saltos finales. El ataque no prosigue si el ataque por sorpresa no ha tenido efecto (Delibes, 1980). También se ha descrito la espera como técnica de caza: el lince permanece inmóvil en terreno abierto, aparentemente camuflado contra las matas cercanas y aguarda a que los conejos salgan (Valverde, 1967). Aunque en absoluto se trata de una presa habitual, el lince puede atacar a las perdices en vuelo bajo (Valverde, 1957).
El lince ibérico mata los conejos y las anátidas de un mordisco en la nuca o en el cuello, respectivamente (Delibes, 1979, 1980). Los ungulados son reducidos por asfixia mediante mordisco en la garganta (Delibes, 1980; Beltrán et al., 1985), el mismo procedimiento que utilizan los grandes felinos. Los ciervos y gamos abatidos son escondidos rudimentariamente y el lince puede visitarlos varias veces para alimentarse antes de ser descubiertos por los carroñeros (Beltrán et al., 1985). Todas las presas son trasladadas a un lugar con cobertura arbustiva para su consumo. El lince ingiere en promedio el 86% de la biomasa de cada conejo (suelen dejar las vísceras, los pies, y trozos de piel; Delibes, 1980; Aldama y Delibes, 1990; Calzada y Palomares, 1996), mientras que tiende a consumir sólo las grandes masas musculares de las extremidades de los ungulados (Delibes, 1979, 1980).
Se han descrito episodios de juego con conejos, consistentes en secuencias incompletas de depredación en las que un lince deja escapar a la presa para saltar de nuevo sobre ella. El significado adaptativo de este comportamiento podría no estar restringido al desarrollo de la destreza depredadora de los linces jóvenes, como comúnmente se admite, puesto que también se ha observado en individuos subadultos y adultos (Aldama y Delibes, 1991b).
Actividad
El lince es fundamentalmente crepuscular y nocturno (Beltrán y Delibes, 1994). La proporción de localizaciones en las que los animales están activos, tanto de día como de noche, es función inversa de la duración del fotoperíodo. Durante el invierno aumenta la proporción de actividad durante el día y el atardecer. La actividad decrece en días de lluvia y en períodos de altas temperaturas durante el verano mediterráneo. Gran parte de estas pautas se han interpretado como un efecto indirecto de éstos y otros factores ambientales (por ejemplo, la iluminación nocturna ligada a la fase lunar) sobre la actividad y disponibilidad de conejos (Beltrán y Delibes, 1994).
Uso del espacio y territorialidad
El uso que el lince ibérico hace del espacio es bien conocido en la población de Doñana tras 14 años de radio-rastreo, durante los cuáles se ha estudiado la conducta de 57 individuos (31 de ellos adultos) en el centro (Ferreras et al., 1997) y norte del Parque Nacional (Palomares et al., 2001). Los linces adultos defienden territorios de 3-4 km2 exclusivos sólo ante individuos de su mismo sexo, situados en el centro del área de campeo y utilizados intensamente. La obtención de un territorio puede producirse mediante ocupación de un espacio vacío (que puede o no haber sido territorio de otro individuo inmediatamente antes) o por interacción agresiva y expulsión del ocupante. Las hembras también pueden heredar el territorio de sus madres. La obtención del territorio tiene lugar a partir de los dos años de edad, aunque su defensa eficaz se observa en individuos mayores de 3 años (Ferreras et al., 1997).
El tamaño de las áreas de campeo es estable a lo largo del año e
independiente del peso de los linces. El tamaño medio de las áreas de campeo estacionales de los machos (10,3 km2, mínimo
polígono convexo excluyendo el 5% de las localizaciones más periféricas) es
ligeramente superior al de las hembras (8,7 km2) según Ferreras et al. (1997), y dos veces mayor al de las hembras
(5,3 km2) según Palomares et al. (2001). En sus movimientos diarios
los linces cubren una distancia media de entre 6 y
El marcaje con el olor de heces y orina, utilizado frecuentemente durante los desplazamientos diarios, y mantenido en determinados lugares (letrinas) puede tener una función de advertencia y defensa del territorio complementaria al patrullaje (Ferreras et al., 1997). El marcaje se utiliza también para señalar recursos importantes dentro del área de campeo (Palma 1980), como los puntos de agua (Palomares et al., 2001). Las marcas olfativas se emplazan en lugares prominentes (Palma, 1980), como intersecciones de caminos con sendas abiertas en el monte por los ciervos donde es más probable que sean encontradas por posibles intrusos (Robinson y Delibes, 1988).
Organización social
Los linces son fundamentalmente solitarios. Los contactos entre individuos se limitan al corto período de celo, al cuidado parental de las hembras y a excepcionales interacciones agresivas entre individuos del mismo sexo que se disputan el espacio (Ferreras et al., 1997). Ocasionalmente también se han observado grupos de individuos emparentados alimentándose juntos de grandes presas (gamos; Aldama y Delibes, 1991a)
El sistema de apareamiento más común en la población aparentemente saturada de Doñana es la monogamia, tal como se infiere de un solapamiento del área de campeo de cada macho mayoritaria, pero no exclusivamente, con la de una sola hembra reproductora. No obstante, existe tendencia hacia la poliginia (Ferreras et al., 1997), que es el sistema más extendido entre los félidos solitarios.
Dispersión juvenil
En Doñana, más del 90% de los linces subadultos abandonan el territorio donde han nacido. Esta
elevada tasa de dispersión se atribuye a la saturación del hábitat de
reproducción (Ferreras et al., 2004). Los territorios
de cría disponibles suelen estar ocupados, y acceder a ellos supone estar en
condiciones de desplazar al adulto residente mediante interacción agresiva. La
edad media a la que los linces dejan su área natal es de 18 meses (rango: 8-28
meses, n = 27) y varía entre subpoblaciones dentro de
Doñana. La mayoría de los linces jóvenes comienzan a
dispersarse entre enero y junio. La edad y momento de la dispersión no parece
estar relacionada con agresiones por parte de los adultos ni con su estado
reproductivo. La dispersión dura en promedio 6 meses, y en Doñana
las distancias medias de asentamiento respecto al área natal son
La heterogeneidad de hábitat afecta a la dispersión de los linces a varias escalas temporales (variación horaria, diaria y durante todo el evento dispersivo) (Revilla et al., 2004).1
Referencias
Aldama, J. J., Delibes, M.
(1990). Some preliminary results on rabbit energy
utilization by the Spanish Lynx. Doñana
Act Vert., 17: 116-121.
Aldama, J. J., Delibes, M.
(1991a). Observation of feeding groups in the Spanish Lynx
(Felis pardina)
in the
Aldama, J. J., Delibes, M.
(1991b). Field observations of Iberian lynxes (Felis
pardina) playing with prey in Doñana,
Beltrán, J. F., Delibes, M. (1994). Environmental determinants of circadian activity of free-ranging Iberian lynxes. J. Mamm., 75: 382-393.
Beltrán, J. F., San José, C., Delibes, M., Braza, F. (1985). An analysis of
the Iberian lynx predation upon fallow deer in the coto
Doñana,
Delibes, M. (1980). El lince ibérico: ecología y comportamiento alimenticios en el Coto Doñana, Huelva. Doñana Act. Vert., 7: 1-183.
Ferreras, P., Beltrán, J. F., Aldama,
J. J., Delibes, M. (1997). Spatial organization and
land tenure system of the endangered Iberian lynx (Lynx pardinus).
J. Zool., Lond., 243: 163-189.
Ferreras, P., Delibes, M., Palomares, F., Fedriani, J. M., Calzada, J., Revilla, E. (2004). Proximate and ultimate causes of dispersal in the Iberian lynx Lynx pardinus. Behav. Ecol., 15: 31-40.
Palma, L. A. (1980). Sobre distribução, ecologia y conservação do lince ibérico
Palomares, F., Delibes,
M., Revilla, E., Calzada, J., Fedriani, J. M. (2001).
Spatial ecology of the Iberian lynx and abundance of
European rabbit in southwestern
Revilla, E., Wiegand, T., Palomares, F., Ferreras, P., Delibes, M. (2004).
Effects of matrix heterogeneity
on animal dispersal: From individual behavior to metapopulation-level parameters. American Naturalist, 164 (5): E130-E153.
Robinson,
Valverde, J. A. (1957). Notes écologiques sur le lynx d'Espagne Felis lynx pardina Temminck. Rev. Ecol. (Terre Vie), 1: 51-67.
Valverde, J.A. (1967). Estructura de una
comunidad de vertebrados terrestres. Monografías de
Alejandro Rodríguez
Fecha de publicación: 15-07-2004
Otras
contribuciones: 1. Alfredo Salvador. 21-05-2008
Rodríguez, A. (2004). Lince ibérico - Lynx pardinus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/
Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC