ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Corzo

Capreolus capreolus Linnaeus, 1758

Mamíferos
Orden: Artiodactyla
Familia: Capreolidae

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Macho (izquierda) y hembra (derecha) de corzo ibérico. Según Cabrera (1914).  

Identificación

Ungulado de pequeño tamaño, de tamaño similar al de una oveja y con coloración uniforme grisácea o marrón clara. Carece de cola. Los machos tienen una cuerna poco ramificada que mudan en la época invernal; se compone esta de una asta central con una punta inferior proyectada hacia adelante y una dirigida hacia la parte trasera del individuo, más alta que la primera. Al tener las cuartos traseros más levantados que los delanteros y andar con pequeños saltos, le confieren además un aspecto grácil.

 

Estatus de conservación

Categoría Mundial IUCN (1996): LR/lc.

Categoría España IUCN (2006): Preocupación menor LC.

Es una especie cinegética que se caza en modalidad y fechas que varía según las legislaciones autonómicas.

 

Distribución

Los principales núcleos poblacionales ocupan la Cordillera Cantábrica, Pirineos y los Sistemas Ibérico y Central. Desde ellos se encuentra en proceso de expansión. Reductos poblacionales se encuentran, además, en Montes de Toledo, Sierra Morena, el este de Extremadura y en las sierras andaluzas de Jaén y Cádiz.

  

Habitat

Se le encuentra en bosques de todo tipo e incluso en aquellas etapas de degradación, como son matorrales o zonas adehesadas. En la Península Ibérica no es habitual encontrarle en zonas de cultivo de cereal, hecho común en poblaciones centroeuropeas. A pesar de que el corzo pueda habitar la casi totalidad de las formaciones boscosas ibéricas, las ofertas de cada uno de ellos en relación a variables como refugio, comida o competencia, pueden modificar aspectos en su ecología. En efecto, parece evidente que la densidad poblacional, por ejemplo, se vea afectada por estas variables, pero aspectos como la sex-ratio en el nacimiento, la dispersión de los jóvenes o la territorialidad, se encuentran relacionados por el lugar en donde los individuos desarrollan sus ciclos.

  

Ecología trófica

El reducido volumen estomacal obliga al corzo a modificar su comportamiento en dos aspectos: en primer lugar debe comer en breves intervalos, seguido de pequeños periodos de reposo. Por otra parte debe comer brotes tiernos y ricos en nutrientes para compensar la falta de acopio que, por esta circunstancia, puede llevar a cabo. En todo caso, la selección de especies consumidas por el corzo, siempre estará acorde al entorno en el que desarrolle sus ciclos y a la época en la que se encuentre. 

 

Biología de la reproducción

En el norte peninsular el celo se lleva a cabo durante el mes de agosto, siendo la paridera en el mes de mayo. En el centro peninsular se ha descrito un celo que comienza a mediados de junio y finaliza a mediados de septiembre. La paridera en este caso, es la más temprana descrita para todo el rango de distribución del corzo, ya que comienza a principios de abril y finaliza a últimos de mayo. En las poblaciones andaluzas, los ciclos reproductores parecen ceñirse más a lo que sucede en el norte peninsular, en contra de lo que cabría esperar.

La razón de la dilación entre el celo y los partos, se debe a un fenómeno denominado diapausa embrionaria o implantación retardada. A los quince días de la cubrición, el desarrollo de la gestación se ralentiza hasta casi su parada durante varios meses; en torno al mes de enero, comienza esta gestación en sus términos normales para que la paridera se lleve a cabo en la primavera. Con esto, las corzas evitan que los corcinos nazcan en los meses de invierno, que es lo que le correpondería a una especie del tamaño de un corzo con un celo en el verano.

 

Interacciones entre especies

El corzo está considerada en algunas zonas europeas, como la especie más consumida por el lobo; tanto es así, que este predador puede llegar a condicionar las densidades en aquellos lugares en los que coexisten ambas especies. No hay que restar importancia a otros dos predadores como son el zorro y el lince: donde coinciden sus poblaciones, se establecen evidentes conexiones de interrelación que modulan incluso las densidades entre ellos.

La competencia con otras especies de ungulados, puede llegar a perjudicar al corzo cuando las densidades de estas crecen por encima de lo que puede considerarse normal, dentro de su medio. Por otra parte, puede incluso beneficiarse el corzo al desarrollarse en el mismo espacio con determinados ungulados, incluso del propio ganado doméstico. La evidencia muestra, en todo caso, que el corzo ha convivido y se ha desarrollado sin dificultad a lo largo de los siglos en los montes ibéricos en convivencia continua con otras especies de ungulados.

Han sido descritas diferentes especies de parásitos que afectan a los individuos ibéricos.

 

Patrón social y comportamiento

El medio forestal propicia en aquellas especies animales que lo habitan, unas pautas para el desarrollo de sus poblaciones. En este sentido, el corzo no escapa a unas condiciones a las que debe hacer frente con el modelado en su comportamiento social. Mayoritariamente los grupos están formados por los integrantes mínimos necesarios, es decir, la madre con sus crías, y ocasionalmente un macho. Es por tanto muy común la presencia de animales solitarios, sobre todo de machos o de jóvenes errantes. Para bajar la densidad poblacional en un medio en el que la oferta nutricional puede ser variada pero dispersa y la amenaza de los predadores constante, el corzo establece territorios con los que propicia una bajada de la densidad poblacional. Las crías abandonan el grupo familiar a partir de los seis meses pero no más allá del año; a partir de entonces deambularán en busca de un área en el que establecerse.

 

Bibliografía

 

Patricio Mateos-Quesada
Gabinete de Estudio y Gestión Ambiental
C/ Francisco Pizarro, 25
10200 Trujillo (Cáceres)
pmquesada@terra.es

Fecha de publicación: 4-04-2005

Revisiones: 8-08-2008

 Mateos-Quesada, P. (2005). Corzo - Capreolus capreolus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC  

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