ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Corzo - Capreolus capreolus

Key words: Roe deer, diet.

 

Alimentación

El corzo ha sido asociado habitualmente con aquellos lugares donde la variedad de vegetación y la presencia de agua propiciaran el desarrollo de los brotes tiernos y ricos en nutrientes que, por otra parte, más solicita el corzo. En efecto, esto es así. El estudio de los hábitats pone de manifiesto la preferencia de esta especie por los lugares descritos anteriormente (Delibes, 1996; Virgós y Tellería, 1998). Este aspecto puede quedar reflejado, además, en la diferente ocupación que una misma población puede hacer de la misma comarca, sobre las diferentes formaciones boscosas: en cada tipo de hábitat, la densidad será diferente y estará condicionada por la calidad en términos alimenticios de cada tipo de bosque (ver p.e. para la Península Ibérica: Costa, 1992; Aragón, 1993; Mateos-Quesada, 2005).

Otro aspecto influenciado de manera importante por la alimentación, es la propia actividad de los individuos. El volumen estomacal del corzo no supera el 6%, frente a un 15% que, por ejemplo, tiene su pariente el ciervo (A. N. C. G. G., 1992). Esto obliga al corzo a dos circunstancias: la primera y ya comentada, es a buscar brotes tiernos con la menor cantidad posible de fibra posible. La segunda, a hacer un acopio continuo de alimentos, hecho que condiciona sus ritmos de actividad. Según los anteriores autores cada individuo necesita cada día de 8 a 12 sesiones de alimentación, y según Prior (1995) únicamente 5. Estas variaciones deben depender, como no puede ser de otra manera, del entorno en el que se desarrollen los individuos.

Para la Península Ibérica, su dieta en una población de Montes de Toledo se basa (73,4%) durante todo el año en hojas y brotes de árboles y arbustos (Quercus rotundifolia y Arbutus unedo). El pasto representa el 20% de la dieta, con más herbáceas (11,7%) que gramíneas (7,8%). El alimento menos consumido fue la mata Genista hirsuta (6,4%). La dieta muestra variaciones estacionales, con consumo de hojas de rebollo (Quercus pyrenaica) en otoño y de quejigo (Quercus faginea) sobre todo en invierno. La leguminosa Cytisus striatus fue el alimento más consumido en invierno. En primavera y verano aumenta el consumo de herbáceas y en otoño de gramíneas (basado en análisis de 600 restos epidérmicos correspondientes a excrementos de 25 individuos) (Alvarez y Ramos, 1992).

En la Cordillera Cantábrica predominan Rubus ulmifolius, Vaccinium myrtillus, Quercus pyrenaica, Chamaespartium tridentatum, Anemone nemorosa, Daboecia cantabrica y Quercus robur (basado en 67 contenidos estomacales) (Fandos et al., 1987). En el Sistema Ibérico predominan Arctostaphyllos uva-ursi, Quercus faginea, Quercus pyrenaica, Rosa sp., Vaccinium myrtillus, Rubus idaeus y Fragaria vesca (basado en 22 contenidos estomacales) (Fandos et al., 1987). En la Sierra de Guadarrama predominan en la dieta Rubus ulmifolius, Rumex acetosella y Pinus sylvestris (basado en 12 contenidos estomacales) (Fandos et al., 1987).

Se ha analizado la dieta en una población reintroducida en el parque natural de la Garrotxa (Cataluña) mediante el estudio de 7.500 fragmentos epidérmicos encontrados en excrementos (n = 30). Hedera helix (23%) y Rubus sp. (21%) forman el grueso de la dieta. Las plantas leñosas representan el 33% de los fragmentos. Las plantas herbáceas destacan por su abundancia en primavera y verano. Algunos componentes importantes de la vegetación como el haya (Fagus sylvatica) fueron raramente consumidos (Bartolome et al., 2002). 

 

Referencias

Alvarez, G., Ramos, J. (1992). Dieta del corzo (Capreolus capreolus) en una localidad mediterránea (Quintos de Mora, Montes de Toledo). Doñana, Acta Vertebrata, 19 (1-2): 107-114.

A. N. C. G. G. (1992). Le grand gibier: les expeces, la chasse et la gestion. Haitier, Paris.

Aragón, S. (1993). El Corzo (Capreolus capreolus) en Cádiz. Caracterización y encuadre de sus poblaciones en el conjunto de la especie. Tesis Doctoral. Universidad de Sevilla.

Bartolome, J., Rosell, C., Bassols, E. (2002). Diet composition of roe deer (Capreolus capreolus) in the Natural Park of the Garrotxa Volcanic Zone (Catalonia, Spain). Pirineos, 157: 57-63.

Costa, L. (1992). Ecología del corzo en las montañas cantábricas. Modelo de gestión. Tesis doctoral. Facultad de Biología. Universidad de León.

Delibes, J. R. (1996). Ecología y comportamiento del corzo (Capreolus capreolus L. 1758) en la sierra de Grazalema (Cádiz). Tesis Doctoral. Universidad Complutense, Madrid.

Fandos, P., Martínez, T., Palacios, F. (1987). Estudio sobre la alimentación del corzo (Capreolus capreolus L. 1758) en España. Ecologia, 1: 161-186.

Mateos-Quesada, P. (2005). Densidad poblacional y uso del espacio del corzo en el centro de la Península Ibérica. Galemys, 17 (1-2): 3-12.

Prior, R. (1995). The roe deer. Conservation of a native species. Swan Hill Press, Shewsbury.

Virgós, E., Tellería, J. L. (1998). Roe deer habitat selection in Spain: constraints on the distribution of a species. Canadian Journal of Zoology, 76 (7): 1294-1299.

 

           

Patricio Mateos-Quesada
Gabinete de Estudio y Gestión Ambiental
C/ Francisco Pizarro, 25
10200 Trujillo (Cáceres)
pmquesada@terra.es

Fecha de publicación: 4-04-2005

Mateos-Quesada, P. (2005). Corzo - Capreolus capreolus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC  

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