Conejo - Oryctolagus cuniculus (Linnaeus, 1758)

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Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Hábitat

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

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Identificación

El conejo europeo es un mamífero de pequeño tamaño (entre 0,9 y 2,0 kg) que pertenece a la familia Leporidae, dentro del orden de los Lagomorfos. Los conejos se caracterizan por su pelaje pardo-grisáceo y un rabo corto cuya parte interna es de color blanco, sin una mancha negra tan claramente definida como en las liebres. Los conejos tienen potentes extremidades posteriores adaptadas para la carrera, y grandes orejas, aunque menores que las de las liebres.

 

Estatus de conservación

Categoría mundial IUCN (2008): Casi Amenazado NT. Sus poblaciones han sufrido un notable declive en los últimos años dentro de su área original de distribución debido a enfermedades, pérdida de hábitat y mortalidad inducida por el hombre.

Categoría España IUCN (2006): Vulnerable VU A2abde.

El Instituto portugués para la Conservación de la Naturaleza ha catalogado al conejo como especie Casi Amenazada.

Desde los años 50 del siglo XX la tendencia poblacional del conejo en la Península Ibérica es de declive, principalmente a causa de dos enfermedades víricas: la mixomatosis y la enfermedad vírica hemorrágica del conejo. Se estima que estas dos enfermedades en conjunto han causado una disminución en la población de conejos de la Península Ibérica de hasta un 24% en Portugal y un 73% en España.

La recuperación de las poblaciones de conejo tras estas enfermedades está teniendo éxito en algunas zonas, pero en general factores como la pérdida de hábitat óptimo debida a cambios en el uso del suelo y prácticas agrícolas, y el exceso de presión cinegética también han perjudicado a las poblaciones de conejo y pueden estar frenando su recuperación.

 

Distribución

El conejo es nativo de la Península Ibérica, pero ha sido introducido por casi la totalidad de Europa continental, Reino Unido, islas atlánticas (archipiélagos de las Azores y Canarias), Australia, Nueva Zelanda, y parte de América del Sur y norte de África.

En la Península Ibérica se distribuye por la mayoría del territorio, además de en las Islas Canarias y Baleares.

 

Hábitat

En la Península Ibérica, la pendiente, la altitud, la precipitación y el tipo de suelo son los principales factores que determinan la abundancia de conejos a una escala regional amplia. Abunda en áreas de matorral mediterráneo, con relieve llano u ondulado, siendo raro a partir de 1.500 m de altitud; normalmente evita zonas con bajas temperaturas y elevadas precipitaciones.

A escala de paisaje, el tipo de hábitat ideal del conejo es una yuxtaposición de unidades ecológicas, mientras que la presencia de matorral y árboles proporcionan soporte estructural para sus madrigueras.

La abundancia y densidad de los conejos puede variar enormemente en todo el territorio de la Península Ibérica, auque la media es de unos 5 conejos/ha. El tamaño de la población depende de numerosos factores como el clima, la disponibilidad del hábitat y también de la intensidad de posibles amenazas por parte de depredadores, patógenos y cazadores.

 

Ecología trófica

El conejo es un herbívoro que consume sobre todo plantas herbáceas, pero que tiene una gran plasticidad a la hora de seleccionar el alimento, adaptándose a lo disponible de acuerdo con el lugar y el clima. Cuando la vegetación herbácea escasea puede aprovechar las leñosas, y también seleccionar flores y frutos y las plantas herbáceas más nutritivas (principalmente Leguminosas) siempre que estas estén disponibles. Además, los conejos poseen la capacidad de cecotrofia, lo que implica una reingestión de las heces, por lo que pasan por una segunda digestión, maximizando así la cantidad de nutrientes absorbida y los recursos hídricos.

 

Biología de la reproducción

El conejo es una especie prolífica, que es capaz de ajustar su ciclo reproductivo a las características climáticas locales y la disponibilidad de alimento. El periodo reproductivo suele ser entre noviembre y junio, aunque las hembras pueden estar receptivas todo el año. La gestación dura unos 30 días y el tamaño de las camadas suele estar entre 3 y 6 crías, aunque es variable, pues si los recursos alimenticios escasean la hembra puede reabsorber los fetos. Las crías nacen ciegas y con un peso de 35-45 g. Los juveniles salen de las madrigueras con unas tres semanas de vida, y alcanzan la madurez sexual entre los 4 y los 9 meses. La tasa media de dispersión de los juveniles es del 50%, aunque la tendencia es mayor en los machos que en las hembras.

 

Interacciones entre especies

El conejo es una presa importante para más de 20 especies de depredadores ibéricos, algunos de los cuales son especialistas en su consumo, por lo que sus poblaciones han disminuido a la vez que las del conejo (e.j. lince ibérico, Lynx pardinus y águila imperial, Aquila adalberti). Como herbívoro, el conejo puede tener un efecto muy significativo sobre la biomasa vegetal, tanto aérea como subterránea, y puede ejercer efectos muy significativos sobre la arquitectura de las especies leñosas a través del ramoneo. Hasta la fecha,  no hay evidencias de competencia entre conejos y otros herbívoros, tanto domésticos como silvestres, aunque son necesarios más estudios.

Los conejos albergan una comunidad de parásitos internos bastante diversa. Entre los parásitos internos se encuentran varias especies de helmintos, cestodos y protozoos. Respecto a los ectoparásitos, los más comunes son pulgas y garrapatas, sobre todo la pulga Spilopsyllus cuniculi.

Pero el rol del conejo como especie clave va más allá de su papel como presa o como herbívoro: también puede ser considerado como ingeniero de ecosistemas, pues puede  modificar su ambiente y con ello la disponibilidad de recursos para él mismo y otras especies. El conejo ejerce este papel a través de varios mecanismos, por ejemplo su capacidad excavadora, la deposición de excrementos en letrinas y otros efectos indirectos derivados de la herbivoría.

En el interior de los vivares se dan unas condiciones atenuadas de temperatura y humedad con respecto al ambiente exterior, por lo que sirven de refugio, y en ocasiones lugar de anidamiento, para más de 15 especies de vertebrados. La acumulación de excrementos que suponen las letrinas no sólo constituyen una importante fuente de nutrientes, sino que tienen unas condiciones fisico-químicas propias, aumentando la diversidad y biomasa de la comunidad vegetal, así como alterando su composición florística. Además, las letrinas de conejo son un recurso imprescindible para varias especies de escarabajos coprófagos.

Un efecto indirecto, de la herbivoría del conejo es su papel como dispersor de semillas, tanto de herbáceas como de leñosas. Para algunas especies puede llegar a ser clave para su regeneración y la expansión de sus poblaciones. La herbivoría, combinada con otros mecanismos como la excavación, el pisoteo y la deposición de excrementos, provoca un aumento de heterogeneidad física dentro de los vivares de los conejos. Esto implica cambios en las condiciones edáficas, la creación de zonas de acumulación de agua, nutrientes y semillas, y un aumento general de la diversidad beta en el ecosistema.

 

Patrón social y comportamiento

El conejo es un animal normalmente crepuscular y nocturno. Dentro de los lepóridos, es la especie que presenta una estructura social más compleja. Los grupos sociales están dominados por un macho y varias hembras reproductoras, junto con juveniles y machos subordinados. La calidad del hábitat y disponibilidad de recursos (alimento y refugio) influyen en la estructura social. Si existe una alta proporción de hábitats favorables, los conejos exhiben una estructura social más flexible, mientras que en hábitats subóptimos existe una estricta jerarquía lineal, con  el éxito reproductivo sesgado hacia los individuos con estátus más alto dentro del ranking. Ambos sexos defienden el territorio, y mientras las hembras compiten por el uso del vivar, los machos compiten por el acceso a las hembras.

Las madrigueras son un elemento clave para la organización social del conejo. Los vivares son un conjunto de madrigueras que representa el esfuerzo colectivo de varios conejos durante un periodo considerable de tiempo. Su disponibilidad y distribución son muy importantes para la estructura social y demografía de las poblaciones de conejo, y alrededor de ellos los conejos establecen su dominio vital. Dentro de este, los conejos además forman agrupaciones de excrementos llamadas letrinas, que usan para marcar el territorio y como centro de información e interacción social. Otros elementos singulares son las escarbaduras. No existe información detallada, pero pueden tener un papel en el comportamiento social o quizás sean un producto de la búsqueda de alimento.

 

 

 

Lucía Gálvez Bravo
Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC, CSIC-UCLM-JCCM)

 Ronda de Toledo s/n, 13071 Ciudad Real


Fecha de publicación: 20-06-2011

 

Gálvez-Bravo, L. (2011). Conejo – Oryctolagus cuniculus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Cassinello, J. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/