ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS
ESPAÑOLES
Key words: Jay, morphology, body measurements, identification, plumage,
moult, variation, subspecies.
Identificación y morfología
El Arrendajo es un pájaro de
tamaño medio, de 32-34 cm, con aspecto rechoncho, alas redondeadas y cola
relativamente larga. Las partes superiores son parduscas o pardo-grisáceas con
un predominio más marcado del pardo rojizo en las plumas del cuello y
auriculares, que se extiende hacia el pecho. El píleo es blanco con un barreado
longitudinal en negro. La especie presenta una característica y llamativa
bigotera negra. El obispillo y las supracoberturas caudales son de color blanco
destacando sobre su cola negra y larga, con la base de la bandera externa de
las plumas rectrices con un barreado en blanco y gris o azul. Las alas también
son negras en las que destacan, especialmente en vuelo, la base blanca de las
plumas secundarias. También es muy llamativo el barreado azul y negro del álula
y las coberteras principales. el resto de coberteras son pardo rojizas o
negruzcas. Las primarias son pardo-negruzcas con el borde externo claro. En las
partes inferiores predomina el color pardo rojizo, en tono similar al del cuello,
principalmente en el pecho y en los flancos. El mentón, la garganta, el vientre
y las infracoberteras caudales son blancos.
El pico es relativamente corto,
robusto y presenta un color oscuro casi negro. El iris del ojo es blanco
azulado con un estrecho anillo oscuro. Las patas, también robustas, son de
color pardo.
Ambos sexos son indistinguibles
por su aspecto externo, mientras que los ejemplares jóvenes presentan un
plumaje similar al adulto pero con unos tonos ligeramente más apagados y las
rayas negras del píleo menos marcadas. Con el ejemplar en la mano, un rasgo
para distinguir su edad es el número de barras negras (o azules) que presenta
en la cobertera primaria más externa, siendo de 10-12 para el adulto y 6-8 para
los ejemplares juveniles. Sin embargo, a veces aparecen conteos de barras
ambiguos o este criterio de edad, valido para los ejemplares del Norte de
Europa (Svensson, 1984), no es válido para las poblaciones más meridionales
(Rolando et al., 1995). En ese caso son útiles otros criterios como las bandas
de crecimiento idénticas para todas las plumas, características de los
individuos de primer y segundo año, aplicable tanto a las rectrices como a las
coberteras primarias barreadas en azul. La anchura de la 5ª rectriz en la
escotadura (25-30 para el adulto, 20-25 para el joven) o el color más parduzco
de la bandera externa de las plumas secundarias de los jóvenes frente al negro
del adulto también son caracteres diagnósticos (para más detalles, consultar
Svensson, 1996).
Peso
El peso que en la bibliografía se
le asigna a esta especie es muy variable a lo largo de su distribución
paleártica (Cramp y Perrins, 1994). En la península existen pocos datos como
para poder confirmar la existencia de una diferencia en la masa corporal entre
las distintas subespecies o para apoyar la existencia de un gradiente
latitudinal, que si aparece en otras especies de aves ibéricas. Sin embargo, el
peso medio anual del Arrendajo en la Sierra de los Ancares es de 183,4 gr (n =
14; Guitian, 1989) y en el Concejo de Cudillero de 206 gr (peso obtenido de 4
ejemplares muertos, García-Rovés y García-Rovés, 1989), que por rango de
distribución corresponderían a la subespecie G. g. glandarius, mientras
que en la subespecie G. g. fasciatus, el peso otoñal (que es cuando la
especie muestra su máximo anual) en la Sierra de Cazorla es de 159,3 gr (n = 7;
Herrera, 1998). Estos dos valores aparecen como extremos del rango de peso
medido para la especie en su área de distribución europea.
Biometría
La envergadura alar oscila entre
los 53 a 58 cm y la longitud desde la punta del pico al final de la cola es de
32 - 34 cm. El diámetro ocular es de 0,7 cm.
Según datos obtenidos a partir de
pieles conservadas en distintos museos (Cramp y Perrins, 1994) y provenientes
de ejemplares capturados en los años 40-50 en Salamanca (G. g. lusitanicus,
por rango de distribución) los machos muestran unas medidas significativamente
mayores que las hembras en muchos caracteres. La longitud promedio del ala es
de 183,0 mm (rango: 175 – 189) para los machos y de 174,3 (rango: 168 – 178)
para la hembra. La cola en los machos mide 147,2 mm (rango: 139 – 155) frente a
los 138,8 (rango: 133 – 144) de las hembras. En cuanto al pico, los valores
para los machos son de 33,5 mm desde la punta del pico a la base del cráneo
(rango: 31,8 – 35,4) y de 20,0 hasta las narinas (rango: 19,1 – 20,9), mientras
que las hembras presentan valores de 32,2 (rango: 30,2 – 34,1) y 19,0 (rango:
18,2 – 19,9), respectivamente. En cambio, la longitud del tarso no muestra
diferencias ligadas al sexo, con valores de 42,6 mm (rango: 41,8 – 43,0) para
los machos y de 42,0 (rango: 41,2 – 43,0) para las hembras.
Por otra parte, los valores para
estas mismas variables, también obtenidos de pieles de ejemplares del Sur
penínsular, no mostraron dimorfismo sexual en la subespecie G. g. fasciatus.
El ala de los machos mide 184,8 mm (rango: 177 – 191) frente a los 179,2 mm de
las hembras (rango: 170 – 189). El pico hasta las narinas mide 20,8 mm (rango:
19,8 – 21,7) en los machos y 20,1 (rango: 19,0 – 21,2) en las hembras y su
longitud completa de 34,2 (rango: 32,2 – 35,8) y 33,1 (rango: 30,7 – 35,2) para
machos y hembras, respectivamente. Comparando el valor promedio de estas
variables con los de la subespecie G. g. lusitanicus, se puede observar
que son ligeramente mayores para ambos sexos. Además, el pico de la subespecie G.
g. fasciatus es algo más grueso que el de la forma nominal (Svensson,
1996).
En cuanto a la forma nominal (G.g.
glandarius), cuatro ejemplares asturianos (García-Rovés y García-Rovés,
1989), presentaron una longitud del ala de 182,5 mm (rango: 177 – 187,6), una
longitud de la cola de 153,8 mm (rango: 149,8 – 162,3), un pico, medido desde
la comisura, de 36,7 mm (rango: 35,7 – 38,0) y un tarso de 44,7 mm (rango: 43,7
– 45,9). Comparando estos valores con los obtenidos para las otras dos
subespecies y con independencia del sexo, la longitud del ala se encuentra en
el mismo rango, mientras que la cola y el tarso son algo mayores en la forma
típica.
Para datos de morfología ósea
tanto del cráneo como del esqueleto postcraneal consúltese el trabajo de Moreno
(1986).
Muda
No hay datos ibéricos. El adulto
realiza una muda completa en verano, mientras que los jóvenes realizan por esas
mismas fechas sólo una muda parcial (Svensson, 1996).
Variación geográfica
Es una especie con un gran número
de subespecies (36) y de razas descritas a lo largo de su distribución mundial.
En la Península Ibérica se podrían encontrar hasta tres subespecies (Cramp y
Perrins, 1994) la subespecie nominal G.
g. glandarius se extiende por el Norte peninsular, desde Galicia hasta los
Pirineos centrales (Andorra, Anónimo, 2002), la denominada G. g. lusitanicus (Voous, 1953) ocuparía el Norte de Portugal
llegando hasta Salamanca, en el Norte de su distribución, adentrándonos en
Galicia, pasaría gradualmente a la forma nominal. Esta subespecie es la de
posición taxonómica más conflictiva, Vaurie (1959) y Mayr y Greenway (1962) la
incluyen dentro de la subespecie endémica de la península (G. g. fasciatus; Brehm,
1857). G.g. fasciatus se extiendería por el Sur y el Este peninsular,
con una posible zona de transición a G.
g. lusitanicus en el centro peninsular y con G. g. glandarius en el Noreste. Entre las subespecies G. g. lusitanicus y G. g. fasciatus se han
descrito ciertas diferencias en la coloración del plumaje que no parecen
suficientes para que los autores citados anteriormente eleven la variedad a la
categoría de subespecie.
Existen ligeras diferencias en el
plumaje entre los tres morfotipos de la especie presentes en la Península. De
forma sintética se puede decir que la subespecie G. g. fasciatus es más
oscura que la nominal, mientras que G. g. lusitanicus es la de plumaje
más claro y rojizo. La parte superior de la variedad G. g. lusitanicus es considerablemente más pálida y rojiza que G. g. fasciatus, en la cual adquiere una
tonalidad gris más oscura, mientras que la parte inferior es también algo más
blanquecina. Con respecto a G. g. glandarius el color del píleo es de un
blanco más limpio con mayor variabilidad en la anchura de las listas negras, el
gris de la espalda también es más claro y más rojizo, lo que hace de esta
subespecie una de las más pálidas de todas las descritas en Europa (Voous,
1953). La subespecie G. g. fasciatus presenta la parte superior del
pecho más oscura, es más grisácea, las listas del píleo algo más anchas que G.
g . glandarius.
Referencias
Anónimo.
(2002). Atlas of the breeding birds of Andorra. Associació per a la Defensa de la Natura, Andorra.
Cramp,
S., Perrins, C.M. (1994) The birds of the western Palearctic, vol. VIII. Oxford University Press,
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García-Rovés, J.F., García-Rovés,
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Cudillero. Monografias de la Naturaleza Asturiana 1. Agencia de Medio
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Guitian, J. (1989). Consumo de frutos de acebo (Ilex aquifolium L.) y movilización de
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Hirundinidae, Prunellidae, Sittidae, Certhiidae, Troglodytidae, Cinclidae,
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Rolando, A., Cavallini, P.,
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reproductive period. J. Avian Biol., 26: 154-161.
Svensson,
L. (1984). Identification guide to European Passerines. Lars Svensson, Estocolmo.
Svensson, L. (1996). Guía para
la identificación de los Passeriformes europeos. Sociedad Española de
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Vaurie,
C. (1959). The birds of the Palearctic Fauna II. Passerines. H.F. &
G. Witherby, London.
Voous,
K.H. (1953). The geographical variation of the Jay (Garrulus glandarius) in Europe: a study of individual and clinal
variation. Beaufortia, 2: 1-41.
César Luis Alonso Nuevo
Facultad de Ciencias del Medio Ambiente
Universidad de Castilla-La Mancha
luis.arrendajo@yahoo.es
Fecha de publicación: 3-04-2006
Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC