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Key words: Bedriaga´s skink, activity, home range. Actividad En determinadas zonas de la Península (Barbadillo, 1987; Mellado y Olmedo, 1987; Galán y Fernández-Arias, 1993) el eslizón ibérico puede estar activo durante los días de elevada temperatura del invierno, sin embargo, en la meseta norte (Pollo, datos no publicados) la actividad anual se restringe al periodo comprendido entre los meses de abril y septiembre y en la costa atlántica gallega entre finales de marzo y mediados de septiembre (Galán, 2003). Tampoco Hayley et al. (1987) localizan ejemplares a mediados de marzo ni a finales de octubre en Calpe (Alicante). En localidades del Sistema Central, a lo largo del periodo de actividad anual de la especie, no existe apenas solapamiento entre individuos adultos y subadultos, debido a capacidades termorreguladoras diferentes entre las distintas clases de edad, que tiene como resultado una disminución de la competencia intraespecífica (Pollo, datos no publicados). Los primeros en aparecer en el medio son los machos adultos, saliendo posteriormente las hembras y los ejemplares subadultos (Pollo, datos no publicados). En cuanto a la actividad diaria, en toda su área de distribución, las escasas observaciones de ejemplares fuera de los refugios se realizan, principalmente, a primeras horas de la mañana y últimas de la tarde, pasando el resto del día ocultos (Salvador, 1974, 1981; Seva y Escarré, 1976; Seva, 1988; Pollo, datos no publicados). Estos resultados están relacionados con la temperatura cloacal de los ejemplares y la temperatura de los refugios utilizados por los mismos (generalmente piedras); cuando la temperatura cloacal es superior a la temperatura del refugio, se pueden observar ejemplares activos en la superficie; sin embargo, cuando la temperatura del ambiente aumenta a lo largo del día, la temperatura de las piedras utilizadas como refugio superan a la temperatura cloacal y los ejemplares se ocultan (bajo piedras, enterrándose, etc.) para mantener su temperatura dentro de unos límites óptimos que permitan las diferentes actividades fisiológicas (Pollo, datos no publicados).
Termorregulación En el oeste peninsular la temperatura media de actividad no supera los 30 °C en ninguna clase de edad o sexo (Pollo, datos no publicados), valores inferiores a los encontrados en zonas del este (López-Jurado et al., 1978; Hayley et al., 1987) y más bajos, de forma general, que los registrados en otras especies heliotermas y de costumbres menos secretas. Los resultados parecen apoyar la hipótesis de Brattstrom (1965), de que la mayoría de los Scincidae ocupan una posición intermedia entre los reptiles tigmotermos y los heliotermos. Ch. bedriagai desarrolla una regulación de su temperatura corporal bajo la superficie, explotando la variación espacial y de temperaturas de los microhábitats donde se localiza, pasando los ejemplares la mayor parte del tiempo ocultos bajo rocas u otros escondites, y muy pocas horas de cada día sobre la superficie. A lo largo del día la temperatura cloacal de los ejemplares es varios grados superior a la temperatura del ambiente y a la del sustrato (Pollo, datos no publicados). Durante las fases de actividad fuera del refugio, generalmente a primeras horas de la mañana y últimas de la tarde, la temperatura cloacal de los individuos es varios grados superior a la de las piedras, raíces de plantas y diferentes sustratos que le sirven de cobijo durante el resto del día (Lopéz-Jurado et al., 1978; Pollo, datos no publicados). Por el contrario, durante las horas centrales del día, cuando permanecen ocultos, logran mantener la temperatura cloacal por debajo de los valores observados en la parte superior e inferior de las piedras que utilizan como refugios (Pollo, datos no publicados) y en ocasiones mantienen dicha temperatura dentro del rango óptimo mediante el enterramiento (Seva, 1988). López-Jurado et al. (1978) señalan que el eslizón ibérico termorregula a primeras horas de la mañana, apuntando a la heliotermia debido a la súbita elevación de la temperatura corporal; sin embargo en la meseta norte (Pollo, datos no publicados) y Levante (Hailey et al., 1987) nunca han observado ejemplares termorregulando en la superficie, ni en heliotermia ni en tigmotermia; los individuos adquieren el calor por absorción de la cara ventral de las piedras y otros sustratos donde se ocultan. La temperatura cloacal tiene una mayor independencia con respecto a la temperatura ambiente que con respecto a la temperatura del sustrato, lo que explica el comportamiento termorregulador por tigmotermia que desarrolla esta especie (López-Jurado et al., 1978; Pollo, datos no publicados). Similares resultados se han observado en Acanthodactylus erythrurus (Seva, 1987; Pollo y Pérez-Mellado, 1989), ya que la profundidad de las huras tiene un efecto similar al del espesor de las rocas (Huey et al., 1989); esta especie adquiere la temperatura cloacal óptima por tigmotermia dentro de la hura, generalmente excavada en un sustrato arenoso de gran transmisividad térmica. Los ejemplares seleccionan las piedras que utilizan como refugio, utilizando aquellas con un grosor intermedio (entre 5 y 15 cm.), estables térmicamente, que le permiten mantener una temperatura corporal óptima para desarrollar el resto de las actividades. Si los ejemplares se situaran bajo piedras muy delgadas se sobrecalentarían durante el día y se enfriarían durante la noche y si lo hicieran bajo las muy gruesas nunca alcanzarían el rango de temperaturas óptimas (Pollo, datos no publicados). El tiempo que pasan dentro del rango preferido de temperaturas varia dependiendo del espesor de la roca, maximizando el periodo dentro de dicho rango moviéndose de forma continua (Seva, 1988). El tamaño de las rocas utilizadas varía estacionalmente, utilizando las de mayor tamaño en verano (Hailey et al., 1987), aunque en el Sistema Central no se encuentran diferencias significativas en el grosor de las piedras utilizadas en las diferentes estaciones (Pollo, datos no publicados).
Referencias Barbadillo, L.J. (1987). La guía de INCAFO de los Anfibios y Reptiles de la Península Ibérica, Islas Baleares y Canarias. Incafo, Madrid. Brattstrom, B.H. (1965). Body temperatures of reptiles. Amer. Midl. Nat., 73: 376-422. Galán, P. (2003). Female reproductive characteristic of the viviparous skink Chalcides bedriagai pistaciae (Reptilia, Squamata, Scincidae) from an Atlantic beach in north-west Spain. Amphibia-Reptilia, 24: 79-85. Galán, P., Fernández-Arias, G. (1993). Anfibios e réptiles de Galicia. Ed. Xerais de Galicia, Vigo. 501 pp. Hayley, A., Rose, C.A., Pulford, E. (1987). Food consumption, thermoregulation and ecology of the skink Chalcides bedriagai. Herpetological Journal, 1: 144-153. Huey, R.B., Peterson, C.R., Arnold, S.J., Porter, W.P. (1989). Hot rocks and not-so-hot rocks: retreat-site selection by garter snakes and its thermal consequences. Ecology, 70(4): 931-944. Lopéz-Jurado, L.F., Jordano, P., Ruiz, M. (1978). Ecología de una población insular mediterránea del eslizón ibérico, Chalcides bedriagai (Sauria, Scincidae). Doñana, Acta Vertebrata, 5: 19-34. Mellado, J., Olmedo, G. (1987). Actividad invernal en poblaciones de lagartos de la zona subtropical. Mediterránea, 9: 5-13. Pollo, C.J., Pérez-Mellado, V. (1989). Activity and thermoregulation in three mediterranean species of Lacertidae. Herpetological Journal, 1: 343-350. Salvador, A. (1974). Guía de los anfibios y reptiles españoles. Icona, Madrid. Salvador, A. (1981). Chalcides bedriagai (Boscá, 1880). Iberischer Walzenskink. Pp. 309-317. En: Böhme, W. (Ed.). Handbuch der Reptilien und Amphibien Europas. Band 1. Aula Verlag, Wiesbaden. Seva, E. (1987). Estímulos térmicos y conductas de adquisición de calor en la actividad de Acanthodactylus erythrurus (Sauria. Lacertidae). II Congreso Nacional de Herpetología, Salamanca. Seva, E. (1988). Densidad, distribución y reparto de recursos entre dos especies de saurios de la Isla Plana (Alicante, España). Bull. Ecol., 19 (2/3): 357-362. Seva, E. , Escarré A. (1976). El eslizón ibérico (Chalcides bedriagai) en el medio insular de Nueva Tabarca (Provincia de Alicante). Mediterránea, 1: 61-115. César J. Pollo Fecha de publicación: 16-05-2003 Pollo, C. J. (2003). Eslizón ibérico - Chalcides bedriagai. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ |
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