Tortuga boba - Caretta caretta (Linnaeus, 1758)

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Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Habitat

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

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Key words:  Loggerhead, diet.

 

Ecología trófica

Los neonatos pueden alimentarse durante periodos prolongados de vida marina de residuos de vitelo sobrantes del desarrollo embrionario. Conforme van creciendo inician su alimentación externa con presas pequeñas incluyendo microalgas, invertebrados marinos (decápodos, balanos, anfípodos, hidrozoos,…), huevos de peces e invertebrados, insectos terrestres (dípteros, formícidos, áfidos, coleópteros) y fibras, plumas u otro tipo de materiales inertes flotantes (Richardson y McGillivary, 2001).

La mayoría de los individuos que se encuentran en las aguas españolas tienen una vida principalmente oceánica con una alimentación eminentemente pelágica. Estos juveniles se alimentan de una gran variedad de animales marinos de pequeño tamaño, habiéndose descrito en la dieta de tortugas en el Mediterráneo español casi 50 taxa, incluyendo crustáceos, moluscos, equinodermos y peces lentos (Tomás et al., 2001a, Tomás et al. 2003a, Maison 2006, Revelles et al. 2007a, 2007c). Parece adquirir cierta especialización temporal si un recurso es localmente abundante como ocurre con el cangrejo Polybius henslowii en la zona del estrecho en verano (Ocaña et al., 2005). Esta diversidad en la dieta aumenta con el tamaño de las tortugas y se pueden considerar como oportunistas tróficos. Es frecuente su asociación a barcos pesqueros comiendo descartes, cebos o animales enmallados (Revelles et al., 2007a). Estudios isotópicos caracterizan su dieta en el Mediterráneo como típicamente planctónica intermedia entre dietas de celéntereos o de peces y crustáceos (Revelles et al., 2007c). No se han detectado diferencias entre la dieta de tortugas sobre la plataforma continental o en zonas pelágicas (Revelles et al., 2007a). El rango de tallas de tortugas en el litoral español (Mayol et al., 1988) incluye individuos a los que se supone una vida costera con alimentación nerítica típica de adultos (Bjorndal et al, 2000) aunque la proporción de individuos con este tipo de alimentación en el Mediterraneo occidental se supone muy pequeña. La dieta de los individuos adultos de tortuga boba a nivel mundial es también muy variable comprendiendo un elevado número de taxa según la zona (Bjorndal, 1997) como crustáceos, moluscos, cnidarios incluso se han detectado algas en contenidos estomacales. Se ha descrito un comportamiento de excavación con las aletas delanteras para desenterrar las presas del fondo (Bjorndal, 1997).

La capacidad de natación de las tortugas limita la captura de especies marinas muy móviles y restringe su dieta a especies de baja velocidad de desplazamiento (Lutz y Musick, 1997). Varios estudios muestran que la tortuga boba, la más común en nuestro litoral, consume habitualmente medusas en el Mediterráneo sin sufrir sus efectos tóxicos (Tomás et al., 2001a; Revelles et al. 2007a). Se ha visto una asociación de tortugas bobas juveniles con los sistemas de corrientes del Mediterráneo (Carreras et al., 2006) donde podrían coincidir con las agregaciones de medusas. Se ha observado que tortugas marinas juveniles son capaces de capturar e ingerir con avidez medusas tóxicas sin mostrar ningún tipo de rechazo o intolerancia (Castillo et al., 2007). Dado que estas agregaciones de medusas son un recurso abundante en zonas de presencia de tortugas marinas en el litoral español, las tortugas podrían contribuir al control biológico de estos invertebrados, aunque esta posible relación esta todavía por determinar.

Para la captura del alimento parecen usar estímulos visuales y realizan esta actividad durante el día, dado que durante la noche apenas son capturados en palangres (Baez et al., 2007). Para la ingestión del alimento se pueden ayudar con las xtremidades anteriores que pueden retener a las presas mientras son capturadas por el pico. En algunos casos se ha observado el uso de las uñas de las extremidades anteriores para desgarrar las presas grandes tras ser mordidas por el pico (Castillo et al., 2007). Para facilitar la ingestión de presas blandas dispone en el esófago de multitud de espinas córneas dirigidas hacia el interior, que dificultan enormemente el retroceso del alimento.

 

Referencias

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Bjorndal, K.A. (1997). Foraging ecology and nutrition of sea turtles. Pp. 199-232. En: Lutz, P. L., Musick, J. A.(Eds.). The Biology of Sea Turtles. CRC Press LLC, New York , NY , USA .

Bjorndal, K. A, Bolten, A. B., Martins, H.R. (2000). Somatic growth model of juvenile loggerhead sea turtle Caretta caretta: duration of pelagic stage. Mar. Ecol. Progr. Ser., 202: 265–272.

Castillo, J.J., Marco, A., Mons, J.L., Abella, E., Quiñones, L. (2007). Captura, ingestión y tolerancia a medusas tóxicas formadoras de enjambres por parte de tortugas bobas juveniles. Bol. Asoc. Esp. Herpetol., 18: 77-82.

Lutz, P.L, Musick, J.A. (1997). The Biology of Sea Turtles. CRC Press LLC, New York , NY.

Maison, E. (2006). L’écologie alimentaire des tortues caouannes (Caretta caretta Linnaeus, 1758) en Méditerranée occidentale et les menaces anthropogéniques associées. Rapport de stage. Master 2 Océanographie, spécialité Biologie et Ecologie Marines. Centre d’Océanologie de Marseille, France, and Universidad de Valencia, Espagne. 40 pp.

Mayol, J., Muntaner, J., Aguilar, R. (1988). Incidencia de la pesca accidental sobre las tortugas marinas en el Mediterráneo español. Boll. Soc. Hist. Nat. Balears, 32: 19-31.

Ocaña, O., De los Ríos y los Huertos, A.G., Brito, A. (2005). The crab Polybius henslowii (Decapoda: Brachyura) as a main resource in the loggerhead turtle (Caretta caretta) diet from North Africa . Rev. Acad. Canar. Cienc., 17: 103-116.

Revelles, M., Cardona, L., Aguilar, A., Fernández, G. (2007a). The diet of pelagic loggerhead sea turtles (Caretta caretta) off the Balearic archipelago (western Mediterranean ): relevance of long-line baits. J. Mar. Biol. Assoc. U.K., 87: 805-813.

Revelles, M., Cardona, L., Aguilar, A., Borrell, A., Fernández, G. (2007c). Stable C and N isotope concentration in several tissues of the loggerhead sea turtle Caretta caretta from the western Mediterranean and dietary implications. Sci. Mar., 71: 87-93.

Richardson , J.I., McGillivary, P. (2001). Post-hatchling loggerhead turtles eat insects in Sargassum community. Mar. Turt. Newslet., 55: 2-5.

Tomás, J., Aznar, F.J., Raga, J.A. (2001a). Feeding ecology of the loggerhead turtle Caretta caretta in the western Mediterranean . J. Zool., 255: 525-532.

Tomás, J., Aznar, F.J., Raga, J.A. (2003a). Pp. 231-235. The influence of human activities upon feeding of the loggerhead sea turtle, Caretta caretta, in the western Mediterranean : costs and benefits. En: Margaritoulis, D., Demetropoulos, A. (Eds.). Proceedings of the First Mediterranean Conference on Marine Turtles. Barcelona Convention - Bern Convention - Bonn Convention (CMS). Nicosia, Cyprus.

 

Adolfo Marco, Carlos Carreras, Elena Abella

amarco@ebd.csic.es

Estación Biológica de Doñana, CSIC

Fecha de publicación: 24-06-2008

Marco, A., Carreras, C., Abella, E. (2008). Tortuga boba – Caretta caretta. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

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