Key words: Boettger's lizard, reproduction,
clutch size, population structure.
Reproducción
Según
datos recogidos en cautividad, la puesta tiene lugar entre mediados de mayo y
finales de julio. Generalmente hay una puesta, excepcionalmente dos. El
número de huevos por puesta varía entre 3 y 5 (media = 3,8 huevos; n = 6).
Los huevos miden 16 – 20 x 11 –
12 mm
(media = 17,6 x
11,5 mm
, n = 13). Bajo temperaturas de incubación de
34ºC
durante el día y
18ºC
durante la noche, las crías nacen a los 64 – 69 días. Los recién nacidos
miden 32 –
37 mm
de longitud de cabeza y cuerpo y 65 –
78 mm
de longitud de la cola (n = 13) (Bannert, 1998).
Según
datos de campo recogidos en un estudio realizado en
La Dehesa
(El Hierro), el tamaño medio de puesta es de 2,73 huevos (rango = 1 – 4; n
= 15). El tamaño de la puesta se correlaciona con la longitud de cabeza y
cuerpo de las hembras. La longitud de cabeza y cuerpo de los recién nacidos
mide
33,3 mm
de media (rango = 29,4 –
35 mm
; n = 10) y el peso
1 g
de media (rango = 0,6 –
1,3 g
; n = 10) (García-Márquez et al., 1999).
Estructura
y dinámica de poblaciones
La
estructura de población de los lagartos cambió a lo largo de varios años
(1993-1996), según un estudio realizado en
La Dehesa
(El Hierro). Los lagartos juveniles fueron muy escasos en 1995 y no había
ninguno en 1996. También se observó que la talla media de los machos adultos
y de las hembras adultas fue significativamente mayor en 1996 que en los años
previos (García-Márquez et al., 1999). La razón de sexos (80 machos y 107
hembras en 1993, 91 machos y 109 hembras en 1995 y 37 machos y 34 hembras en
1996) no varió significativamente entre años (García-Márquez et al.,
1999). La condición física muestra variaciones estacionales y entre años.
En años de pluviosidad normal los lagartos sufren una pérdida de peso
durante la estación seca que se recupera durante las lluvias de la estación
húmeda. En cambio, durante la sequía ocurrida en 1995 el peso de los
lagartos se mantuvo por debajo de los valores esperado y no hubo
reproducción. Solamente los lagartos de mayor talla tuvieron una condición
física mejor (García-Márquez et al., 1999).
La
tasa de crecimiento en años de pluviosidad normal es de 0,037 mm/día en
subadultos (n = 19) y de 0,016 mm/día en adultos (n = 66), por lo que muchos
podrían haber alcanzado el tamaño mínimo de los adultos,
60 mm
de longitud de cabeza y cuerpo, al comienzo de la temporada de reproducción
de su segundo año y todos podrían haber madurado antes del tercer año. A
partir de una longitud de cabeza y cuerpo de
75,7 mm
en machos y
67,9 mm
en hembras el crecimiento prácticamente se detiene (García-Márquez et al.,
1999). Se han estimado tasas de supervivencia del 40 por mil en el cuarto año
e inferior al 10 por mil después del séptimo año de vida (García-Márquez
et al., 1999).
Referencias
Bannert,
B. (1998). Zur Fortpflanzungsbiologie der Halsbandeidechsen von
Madeira
und den Kanarischen Inseln in Gefangenschaft. Salamandra, 34 (4): 289-300.
García-Márquez,
M., López-Jurado, L. F., Mateo, J. A. (1999). Características reproductoras
y procesos demográficos en una población de Gallotia
caesaris (Lacertidae) de El Hierro (islas Canarias). Pp. 223-239. En:
López-Jurado, L. F., Mateo-Miras, J. A. (Eds.). El lagarto gigante de El Hierro: bases para su conservación.
Monografías de Herpetología. Vol. 4. Asociación Herpetológica Española.