Tortuga boba - Caretta caretta (Linnaeus, 1758)

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Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Habitat

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

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Key words:  Loggerhead, identification, description, measurements, variation.

 

Descripción

Tortuga marina de tamaño medio que puede llegar a alcanzar una longitud recta del caparazón máxima de 1250 mm y un peso máximo de 200 Kg (LeBuff, 1990).Presentan una cabeza de gran tamaño con cuello muy robusto y fuertes mandíbulas. Tiene una coloración dorsal marrón con bordes rojizos o anaranjados más visibles en la zona anterior. El vientre es blanquecino con tonos crema o amarillo pálido. Los juveniles grandes y los adultos suelen tener el caparazón dorsal cubierto con diferentes tipos de organismos vivos como algas, gusanos tubícolas, balanos u otros crustáceos sésiles que convierten a estas tortugas en pequeños arrecifes móviles que actúan como agentes dispersantes de multitud de especies marinas. Se caracteriza por presentar dos pares de escamas prefrontales en la cabeza. El caparazón dorsal muestra 5 escamas vertebrales, 5 escamas costales a cada lado, de 11 a 13 marginales a cada lado y 2 escamas supracaudales. Tienen tres o raramente cuatro pares de escamas inframarginales sin poros a diferencia de las tortugas del género Lepidochelys. La escama nucal está en contacto con las dos primeras escamas costales a diferencia de las tortugas verde o carey (Dodd, 1988). Es frecuente la aparición de anomalías asimétricas en la disposición de las escamas que puede inducir a errores en la determinación específica (Rivilla et al., 2005).

El pico queratinizado es muy fuerte y presenta bordes lisos. Las aletas delanteras presentan dos uñas en el lado anterior. Las extremidades posteriores tienen forma de timón y presentan también 2 uñas.

Los machos adultos parecen tener tamaños ligeramente superiores a las hembras. Además, tienen una cola relativamente larga y robusta que puede ser mayor de 30 cm de largo, mientras que en las hembras es muy pequeña y muy raramente asoma por fuera del espaldar. Estos caracteres sexuales secundarios externos no aparecen hasta la maduración sexual. Los recién nacidos tienen tonos grises oscuros, más claros cuando se secan. Los juveniles jóvenes pronto adquieren los tonos marrones rojizos característicos y suelen presentar las escamas vertebrales imbricadas formando 2 o 3 quillas dorsales y el borde del espaldar aserrado correspondiendo cada diente a cada escama marginal. Estos rasgos se pierden según se aproximan las tortugas a la madurez sexual teniendo los adultos el espaldar bastante aplanado y liso con bordes romos. En la cabeza de los juveniles las zonas laterales tienen la transición de la coloración dorsal a la ventral gradual con múltiples manchas marrones sobre el fondo blanquecino.

Se han descrito híbridos con el resto de especies de la familia Cheloniidae lo que introduce una enorme diversidad morfológica (Kamezaki, 1983; Conceiçao et al., 1990). En algunas zonas los híbridos pueden llegar a ser muy frecuentes, aunque en el litoral español la presencia de este tipo de individuos mixtos es rara.

 

Tamaño

Las tortugas bobas nacen con un peso corporal medio de entre 15 y 25 g , una longitud recta del espaldar de entre 40 y 50 mm y una anchura media de entre 30 y 40 mm . Durante su vida su peso puede llegar a multiplicarse hasta por 10.000 alcanzando los 200 kg . El peso medio de hembras adultas en Florida es de unos 115 kg variando su longitud recta del espaldar entre 70 y 120 cm (Ehrhart, 1980). Similares tamaños corporales se encuentran en el Índico y el Pacífico. La longitud media de hembras adultas es menor en las poblaciones de Cabo Verde con un valor de 77 cm (Varo-Cruz et al, 2008) o del Mediterráneo Oriental con un valor de 76 cm (Broderick y Godley, 1996). En el Golfo de Mexico, LeBuff (1990) detectó un leve dimorfismo sexual en tamaño corporal de forma que hembras adultas tenían una media de 90 cm de longitud recta del espaldar mientras que el valor medio para los machos adultos fue de 95 cm . Los machos adultos tienen la cola mucho más larga y robusta que las hembras además de las uñas de las aletas delanteras más desarrolladas con la finalidad de facilitar la sujeción sobre el caparazón de la hembra durante la cópula y el acceso a la cloaca de la hembra. Hay registros históricos de tortugas bobas que pudieron llegar hasta los 450 kg y 215 cm de longitud pero en la actualidad parece que no existen tortugas de esos tamaños.

 

Figura 1. Cabeza de tortuga boba de gran tamaño expuesta en el museo de historia natural de la isla de Gorée junto a Dakar (Senegal) © Adolfo Marco.

 

Variación geográfica

Es la única especie perteneciente a su género y se han descrito dos subespecies: C. caretta caretta en el Atlántico y C. caretta gigas Deraniyagala, 1933 en el Índico y el Pacífico pero esta división no es considerada válida en la actualidad. Aunque morfológicamente todas las metapoblaciones de tortuga boba son muy similares se detectan diferencias genéticas leves pero consistentes comparando tortugas de diferentes zonas geográficas (Bowen et al., 1994; Encalada et al., 1998). Esta variabilidad genética indica aislamiento reproductor y muy reducido flujo genético entre poblaciones. La principal diferencia se encuentra entre tortugas atlánticas e indo-pacíficas. Dentro de la cuenca atlántica, también se han detectado diferencias significativas entre ambos hemisferios, así como entre el Atlántico Norte y el Mediterráneo oriental tanto con ADN mitocondrial (Bowen et al., 1993; Encalada et al., 1998; Laurent et al., 1998; Carreras et al., 2007) como con ADN nuclear (Carreras et al., en revisión) aunque se da un reducido nivel de flujo genético entre ambas zonas. La metapoblacion del Mediterráneo oriental se habría originado hace unos 12.000 años a partir de tortugas del atlántico de Florida (Bowen et al., 1993). Recientemente, se han encontrado diferencias menores pero relevantes entre poblaciones de Brasil, Caribe, Estados Unidos y Cabo Verde (Bowen et al., 2005; Monzón-Argüello et al., 2007a). Las diferencias usando ADN mitocondrial son en general mayores que las encontradas usando ADN nuclear lo que indica una alta fidelidad natal de las madres y un mayor flujo genético mediado por machos (Carreras et al, en revisión). Por ejemplo, usando ADN mitocondrial se detectan diferencias entre hembras de zonas cercanas como Grecia y Turquía, o entre Carolina y Sur de Florida. La principal razón para explicar esta variabilidad genética sería la gran fidelidad natal de las madres a anidar donde nacieron, fenómeno que les lleva a aparearse en la proximidad de las playas de anidación.

La única diferencia morfológica clara entre metapoblaciones es el tamaño corporal. Las tortugas del Mediterráneo y Cabo verde y en menor medida de Japón y Sudáfrica son menores que las del resto del mundo. Parece que la latitud y la temperatura del agua en sus zonas de anidación y alimentación podrían tener un efecto en esa diferenciación. Esta variabilidad podría ser exclusivamente fenotípica por diferentes tasas de crecimiento o diferente tasa de mortalidad y longevidad aunque no se puede descartar un componente genético de esta variabilidad asociado a diferentes presiones selectivas en distintas áreas geográficas y reflejadas en las diferencias genéticas encontradas.

 

Referencias

Bowen, B., Avise, J.C., Richardson , J.I., Meylan, A.B., Margaritoulis, D., Hopkins-Murphy, S.R. (1993). Population structure of loggerhead turtles (Caretta caretta) in the northewestern Atlantic Ocean and Mediterranean Sea . Cons. Biol., 7: 834-844.

Bowen, B.W., Bass, A.L., Soares, L., Toonen, R.J. (2005). Conservation implications of complex population structure: lessons from the loggerhead turtle (Caretta caretta). Mol. Ecol., 14: 2389–2402.

Bowen, B.W., Kamezaki, N., Limpus, C.J., Hughes, G.R., Meylan, A.B., Avise, J.C. (1994). Global phylogeography of the loggerhead turtle (Caretta caretta) as indicated by mitochondrial DNA haplotypes. Evolution, 48: 1820-1828.

Broderick, A.C., Godley, B.J. (1996). Population and nesting ecology of the green turtle, Chelonia mydas, and the loggerhead turtle, Caretta caretta, in northern Cyprus. Zool. Middle East , 13: 27–46.

Broderick, A.C., Hancock, E.G. (1997). Insect infestion of Mediterranean marine turtle eggs. Herpetol. Rev., 28: 190–191.

Carreras, C., Pascual, M., Cardona, L., Aguilar, A., Margaritoulis, D., Rees, A., Turkozan, O., Levy, Y., Gasith, A., Aureggi, M., Khalil, M. (2007). The genetic structure of the loggerhead sea turtle (Caretta caretta) in the Mediterranean as revealed by nuclear and mitochondrial DNA and its conservation implications. Conserv. Gen., 8: 761-775.

Carreras, C., Pascual, M., Cardona, L., Aguilar, A., Marco, A., Rico, C., Bellido, J.J., Castillo, J.J., Tomás, J., Raga, J.A., SanFélix, M., Fernández, G., Margaritoulis, D., Rees, A., Turkozan, O., Levy, Y., Gasith, A., Aureggi, M., Khalil, M. En 2ª revisión. Microsatellite DNA reveals genetic isolation of the Meditterranean loggerhead sea turtles (Caretta caretta). Biol. Conserv.

Conceiçao, M. B., Levy, J. A., Marins, L. F., Marcovaldi, M. A. (1990). Electrophoretic characterization of a hybrid between Eretmochelys imbricata and Caretta caretta (Cheloniidae). Comp. Biochem. Physiol. B, 97: 275-278.

Dodd, C. K. Jr. (1988). Synopsis of the biological data on the loggerhead sea turtle Caretta caretta (Linnaeus, 1758). U.S. Fish Wildl. Serv. Biol. Rep., 88 (14): 1-110.

Ehrhart, L.M. (1980). A survey of marine turtles nesting at the Kennedy Space Center Cape Cañaveral Air Force Station, North Brevard County , Florida . Report to Division of Marine Resources, Florida , USA . 216 p.

Encalada, S. E., Bjorndal, K. A., Bolten, A. B., Zurita, J. C., Schroeder, B., Possardt, E., Sears, C. J., Bowen, B. W., (1998). Population structure of loggerhead turtle Caretta caretta nesting colonies in the Atlantic and Mediterranean as inferred from mitochondrial DNA control region sequences. Mar. Biol., 130: 567–575.

Kamezaki, N. (1983). The possibility of hybridization between the loggerhead turtle, Caretta caretta, and the hawksbill turtle, Eretmochelys imbricata, in specimens hatched from eggs collected in Chita peninsula. Jpn. J. Herpetol., 10: 52-53.

Laurent, L., Casale, P., Bradai, M.N., Godley, B.J., Gerosa, G., Broderick, A.C., Schroth, W., Shierwater, B., Levy, A.M., Freggi, D., Abd El-Mawla, N.E.M., Hadoud, D. A., Gomati, H. E., Domingo, M., Hadjichristophorou, M., Kornaraky, L., Demirayak, F., Gautier, Ch., (1998). Molecular resolution of marine turtle stock composition in fishery bycatch: a case study in the Mediterranean . Mol. Ecol., 7: 1529–1542.

Le Buff, C. R. Jr. (1990). The loggerhead turtle in the Eastern Golf of Mexico. Caretta Research, Sanibel Florida, USA. 216 pp.

Monzón-Argüello, C., Marco, A., Rico, C., López-Jurado, L.F. (2007a). Population genetic analysis of loggerhead turtles in the Cape Verde islands. Proceedings of the 27th International Symposium of Sea Turtles. International Sea Turtle Society. Myrtle Beach, Carolina, USA.

Rivilla, J.C., Alís, S., Alís, L., Flores, L. (2005). Ejemplar de tortuga boba (Caretta caretta) con anomalías morfológicas en los escudos del espaldar. Bol. Asoc. Herpetol. Esp., 15: 98-100.

Varo-Cruz, N., Cejudo, D., López-Jurado, L.F. (2007). Reproductive biology of the loggerhead turtle (Caretta caretta L. 1758) on the island of Boavista ( Cape Verde , West Africa). Pp. 127-144. En: López-Jurado, L.F., Liria-Loza, A. (Eds.). Marine Turtles. Recovery of Extinct Populations. Monografías del Instituto Canario de Ciencias Marinas, 5. Las Palmas, España.

 

Adolfo Marco, Carlos Carreras, Elena Abella

amarco@ebd.csic.es

Estación Biológica de Doñana, CSIC

Fecha de publicación: 24-06-2008

Marco, A., Carreras, C., Abella, E. (2008). Tortuga boba – Caretta caretta. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

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