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words: Asp Viper, activity, home range, behaviour. Actividad Al
igual que otras especies de amplia distribución, el período de actividad
para V. aspis varía con la altitud,
la latitud y las condiciones climáticas locales. De forma general la
actividad se inicia en febrero-marzo para los machos y tres semanas más tarde
para las hembras, prolongándose hasta mediados o finales de octubre (Duguy,
1958, 1963; Saint-Girons, 1952, 1957, 1975b; Moser et al., 1984; Monney,
1990b, 1992, 1994). En las poblaciones de las zonas montañosas más altas,
como los Pirineos y los Alpes, el período de actividad es más corto y dura
unos 6 meses (Duguy, 1972; Monney, 1990b, 1992), mientras que en las
poblaciones de las zonas costeras del centro de Italia el período de
actividad es más largo, ya que las víboras suelen estar activas durante los
inviernos más cálidos (Zuffi, 1999; Zuffi et al., 1999). En
la zona de simpatría con V. latastei en
el Alto Ebro (NO Burgos) el radio-seguimiento de cuatro machos reveló que la
actividad de estos empieza a principios de marzo y se prolonga hasta finales
de octubre (Martínez-Freiría et al., no publicado). En
las zonas bajas hiberna aisladamente, mientras que en montaña pueden
agruparse varios individuos (Duguy, 1963). En el Alto Ebro hiberna
aisladamente en la cercanía de zonas húmedas, como cauces de ríos y cárcavas,
aunque se han encontrado lugares (o
refugios) donde hiberna con varios ejemplares de V.
latastei e híbridos entre ambas especies (Martínez-Freiría et al., no
publicado). Es
una especie con actividad diurna (Saint-Girons, 1952; Naulleau, 1968), aunque
en verano y en días con temperatura muy elevada presenta actividad nocturna
(Naulleau, 1975; Zuffi, 1999). Presenta un ritmo circadiano de actividad
unimodal en primavera y otoño, y bimodal en verano (Saint-Girons, 1952;
Naulleau, 1965, 1966, 1975; Zuffi, 1999). Este patrón de actividad parece ser
el que presenta V. aspis en el Alto
Ebro (Martínez-Freiría, observación personal). El
ciclo de muda varía en función de la edad, el sexo y el estado reproductor
(Saint-Girons, 1980c): i) en los neonatos se producen cuatro mudas anuales;
ii) en los inmaduros se producen tres mudas anuales a principios de mayo, en
junio-julio y a principios de agosto; iii) en los machos adultos se producen
dos (V. aspis zinnikeri) o tres
mudas anuales (V. aspis aspis),
siendo la primera siempre postnupcial, ocurriendo en mayo, la segunda en julio
y la tercera en agosto; parece que las poblaciones de montaña de V.
aspis zinnikeri también pueden realizar una tercera muda entre agosto y
septiembre (Duguy, 1972); iv) en las hembras reproductoras se producen dos
mudas al año en junio y en agosto; v)en las hembras en estado de reposo
reproductor se producen dos mudas en mayo-junio y en agosto (normalmente antes
que las hembras reproductoras) o incluso tres, en junio, en julio-agosto y en
septiembre, en las poblaciones con ciclos de reproducción trianual. En
el Alto Ebro se ha observado la existencia de dos períodos de muda para los
adultos: entre marzo-mayo y agosto-octubre en los machos, y entre abril-junio
y agosto-septiembre en las hembras (Martínez-Freiría et al., no publicado). Biología térmica Estudios
en cautividad han revelado que la temperatura mínima voluntariamente tolerada
es de 11,0-11,5º C; la temperatura preferida de una víbora sin presa y no
gestante es de unos 30,5º C y el máximo voluntariamente tolerado varía
entre 32,0 y 37,0º C; la temperatura preferida a lo largo de la digestión es
algo menor (Duguy, 1963, 1972; Saint-Girons, 1975b, 1978b; Naulleau, 1979). V.
aspis no acepta presas por debajo de 15º C. La duración de la digestión
sigue una función inversa a la temperatura, aunque parece que los machos
digieren las presas más rápidamente que las hembras (Naulleau, 1982, 1983).
Se ha comprobado que en las hembras la duración de la gestación guarda
estrecha relación con la temperatura (Naulleau, 1986). No
existen datos sobre termorregulación en V.
aspis para la península Ibérica. Dominio vital Aunque
presenta importantes diferencias individuales y poblacionales, los machos se
desplazan a lo largo del año más que las hembras. Naulleau (1966) se refiere
a una distancia anual media de El
dominio vital también difiere notoriamente entre ambos sexos: 2.800- La
distancia anual media para cuatro machos de V.
aspis monitorizados con técnicas de radio-telemetría en la zona de
simpatría del Alto Ebro (NO Burgos) ha sido de 1.033m (rango = 253-1.910m);
tanto las distancias recorridas por día, como los dominios vitales, aumentan
de manera muy marcada en primavera y en otoño, probablemente debido a la búsqueda
de hembras para copular (Martínez-Freiría et al., no publicado). Dispersión Al igual que el resto de
las víboras europeas, los adultos de V.
aspis son animales esencialmente sedentarios, viviendo prácticamente cada
año sobre el mismo terreno; son los juveniles los que efectúan movimientos
de dispersión, ya sea inmediatamente después de nacer, en el caso de
nacimientos precoces, o tras la primera hibernación (Saint-Girons, 1981). Las
distancias recorridas por varios juveniles en el Loira Atlántico (Francia)
difieren bastante de manera individual, dándose distancias de 64-90m en un día
y medio, así como de 75-280m entre el nacimiento y la entrada en hibernación
(Saint-Girons, 1981). No existen datos de
dispersión para V. aspis en la península
Ibérica. Patrón social Al
igual que el resto de las especies del género Vipera, la víbora áspid es un animal principalmente solitario
(Saint-Girons, 1971): los adultos solamente interaccionan con otros miembros
de su especie bien durante los períodos de reproducción, bien durante la
hibernación. De hecho, durante la mayor parte del ciclo anual, machos y
hembras reproductoras suelen seleccionar diferentes hábitats (Martínez-Freiría,
observación personal), probablemente para reducir la competencia intraespecífica. Aunque
se trata de una especie ovovivípara, no se ha descrito ningún tipo de
cuidado parental por parte de la madre hacia sus crías. Referencias Duguy, R. (1958). Le comportement de printemps chez Vipera
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Fernando
Martínez Freiría Fecha de publicación: 8-07-2009Martínez-Freiría, F. (2009). Víbora áspid - Vipera aspis. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Marco, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/
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