Marmota alpina - Marmota marmota (Linnaeus, 1758)

Para más información sobre cada apartado hacer click en:

 

Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Habitat

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

Descargar: Pdf

 

Key words: Alpine marmot, diet.

 

Ecología trófica

A partir de la observación directa y de muestreos de vegetación ha sido posible determinar 35 especies de las que se alimentan las marmotas. Estos datos preliminares se completaron con el examen microhistológico de las heces (Aldezabal et al., 1998).

Las familias y especies que han aparecido más frecuentemente en la dieta son: entre las Umbelíferas, Laserpitium siler (la que más veces fue observada), Bupleurum angulosum, Pimpinella saxifraga y Seseli montanum. Compuestas: Crepis albida, segunda especie más comida; Centaurea scabiosa y Taraxacum officinale. Gramíneas: Helictotrichon sedenense, Bromus erectus, Nardus stricta, Koeleria vallesiana. Cariofiláceas: Silene saxifraga, S.nutans, Stellaria nemorum, Dianthus hyssopifolius; Liliáceas, Brimeura amethystina, Scilla verna, Anthrericum liliago. Leguminosae: Anthyllis vulneraria y Astragalus depressus.

En cuanto al estado fenológico de estas especies, las marmotas prefieren especies que se encuentren en estado fenológico entre hoja y fruto sin semillas, y no consumen especies agostadas o rebrotando.

En este estudio, las marmotas recurrieron más a las dicotiledóneas que a las monocotiledóneas, coincidiendo con otros estudios en los Alpes (Massemin y Ramousse, 1992; Gibault, 1993). Las excursiones diarias se realizaban preferentemente hacia el pasto pedregoso más alejado, en donde la relación dico-/monocotiledóneas es mas alta, contrariamente a lo que sucede en el pasto denso. Entre las dicotiledóneas predominaron las Umbelíferas - particularmente Laserpitium siler, aparentemente poco apetecible y muy frecuente- comidas durante todo el periodo vegetativo y las Compuestas -como Crepis albida, muy poco frecuente- más consumidas cuando las plantas están en flor.

Las partes más importantes de las plantas que aparecen en la dieta, determinadas a partir de estudios microhistológicos (Cuartas y García-González, 1996), parecen ser las flores de dicotiledóneas y las inflorescencias de gramíneas, junto a la evitación de los frutos (Hansen, 1975; Carey, 1985; Massemin y Ramousse, 1992). Estos datos se corresponden en cierta medida con nuestras observaciones: las marmotas se alimentan de plantas en flor (Aldezabal et al., 1998). Algunos géneros como Helianthemum, Astragalus, Crepis y Thymus son también consumidos por M. marmota en los Alpes (Massemin y Ramousse, 1992). Otros como Koeleria y diversas compuestas, coinciden con la dieta de M. flaviventris en las Montañas Rocosas (Carey 1985).

Figura 1. Las marmotas utilizan las dos manos para manipular el alimento que consumen. © Javier Ara.

 

Las marmotas pueden utilizar las dos manos para manipular el alimento que consumen (Figura 1). Todo parece indicar que la dieta de la marmota es altamente selectiva, muy diversificada y que varía en función de su contenido de nutrientes a lo largo de su desarrollo fenológico, de la disponibilidad de las diferentes especies y de los requerimientos nutricionales del animal (Carey, 1985). Esta selectividad podría producir un impacto nada desdeñable en la  composición y dinámica vegetal (Del Moral, 1984; Frase y Armitage, 1989).

 

Referencias

Aldezabal, A., Herrero, J., García-Serrano, A., Remón, J. L., Garin, I. (1998). Marmota alpetarraren elikadur hautespena Euskal Herriko Pirinioetan (Selección del alimento por la marmota alpina en los Pirineos Vascos). Naturzale, 13: 155-196.

Carey, H. V. (1985). The use of foraging areas by yellow-bellied marmots. Oikos, 44: 273-279.

Cuartas, P., García-González, R. (1996). Review of available techniques for determining the diet of large herbivores from their faeces. Oecologia Montana, 5: 47-50.

Del Moral, R. (1984). The impact of the Olympic marmot on subalpine vegetation structure. Amer. J. Bot., 71: 1228-1236.

Frase, B.A., Armitage, K. B. (1989). Yellow-bellied marmots are generalist herbivores. Ethology Ecology & Evolution, 1: 353-366.

Gibault, C. (1993). Comportement et régime alimentaire de la Marmotte alpine. Influence de la pression anthropique. En: Ramousse, R., Le Berre, M. (Eds.). 2ème Journée d'étude sur la Marmotte Alpine. Lyon.

Hansen, R. M. (1975). Foods of the hoary marmot on Kenai Peninsula, Alaska. The American Midland Naturalist, 94: 348-353.

Massemin, S., Ramousse, R. (1992). Regime alimentaire d'une groupe de marmottes. Pp. 75-80. En: Actes du Seminaire National sur la Marmotte alpine. Laboratoire de Socioécologie et Ecoéthologie. Lyon.

 

 

Ricardo García-González

Instituto Pirenaico de Ecología CSIC, Apdo. Correos 64, 22700 Jaca. rgarciag@ipe.csic.es

Juan Herrero

 Departamento de Ecología, Universidad de Alcalá, 28871 Alcalá de Henares

Alicia García-Serrano

Ega Consultores en Vida Silvestre, c/ Sierra de Vicort 31, 50003 Zaragoza. egasl@arrakis.es

 

Fecha de publicación : 29-05-2006

 

García-González, R., Herrero, J., García-Serrano, A. (2006). Marmota alpina – Marmota marmota. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/