ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES
Extensa información sobre la biología de la reproducción de esta especie puede encontrarse en Cruz (1988), Cruz et al. (1990), González (1996) y Valencia (2002). Datos adicionales también se pueden encontrar en publicaciones anteriores: Dos Santos (1965 y 1968), Álvarez (1974), Araujo (1975), Pacheco et al. (1975) y Muñoz-Pulido et al.(1990) (tabla 1).
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Autor |
Localidad (a.s.n.m.) |
Hábitat |
Tamaño de puesta |
Nº pollos volados (%) |
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Alvarez (1974) |
Doñana (10) |
Pinar |
5.7 |
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Muñoz Pulido et al. (1990) |
Candeleda (300) |
Encinar |
6.2 |
2.7 |
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Pacheco et al. (1975) |
Aljarafe (15) |
Pinar |
5.92 |
|
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Araujo (1975) |
Avila (1250) |
Pinar |
5.35 |
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Cruz (1988) |
Badajoz (200) |
Encinar |
6.58 |
2.65 (40.28) |
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González (1996) |
Badajoz (200) |
Encinar |
6.35 |
1.30 (19.00) |
|
Valencia (2002) |
Badajoz (200) |
Encinar |
6.20 |
1.04 (18.74) |
Tabla 1.- Tamaño de puesta y éxito reproductor de Cyanopica cyanus en diversas localidades de España.
Colonias y nidos
Ave de marcado carácter gregario, forma colonias compuestas por unas 30-40 parejas, con una estructura muy laxa, en las que la densidad de nidos es muy variable, oscilando normalmente entre los 2 y 5 nidos por hectárea en encinares adehesados. Los nidos se localizan normalmente en árboles de mediano porte, principalmente quercíneas y pinos, aunque también se han datado nidos en otras especies arbóreas y arbustos e incluso en chumberas (Opuntia sp.). La posición del nido en el árbol (altura media en encinas 4,46 ± 0,14, n = 186) resultaría de un compromiso en el intento de evitar la depredación área y terrestre (Redondo et al. 1989).
El nido es
abierto. Aunque básicamente es construido por los dos sexos, en ocasiones se ha
comprobado también la participación de diferentes individuos de la colonia,
incluso aunque posteriormente no tengan más relación con la pareja (Valencia
2000). Está formado por una estructura de sostén constituida principalmente por
ramas de una longitud de unos
Las medidas de 84 nidos en Extremadura son: diámetro externo: 216,2 ±
Divorcios
El rabilargo es una especie socialmente monógama que realiza cría cooperativa. Los lazos entre la pareja se mantienen con frecuencia de una estación reproductora a la siguiente, y aunque la mayor parte de las rupturas de pareja se producen por la desaparición de uno de los miembros que la conforman, también se han observado casos de divorcios: de un total de 167 parejas datadas en 10 años, el 31,7 % de las mismas se mantuvieron estables durante dos años consecutivos, y el 16,8 % se divorciaron (datos inéditos).
Puestas
Las puestas
comienzan a finales de marzo o principios de abril (fecha media en 11 años para
una colonia en Extremadura: 2 de abril). Parece existir una marcada influencia
de las condiciones ambientales en la fecha de inicio de la puesta. En
concreto, se ha descrito una correlación negativa con la temperatura media del
mes de marzo y positiva con la precipitación de ese mismo mes. El aumento de
altitud provoca un retraso de 4 días en el inicio de las puestas por cada
incremento de
Los huevos son subelípticos, de color crema y moteados de pequeñas
manchas pardo rojizas que forman una corona alrededor del polo mayor. Las
dimensiones son: 26,6 ±
El tamaño medio de puesta es de 6,6 huevos (sd = 0,89, n = 226) (Cruz et
al. 1990), apreciándose una disminución conforme transcurre la estación reproductora
(correlación con la fecha de puesta: r = -0,30, n = 250, p<0,01). Esta
reducción en el tamaño de puesta puede deberse a varios factores:
a) la edad de la hembra: las juveniles ponen más tardíamente (3,4 días de
retraso frente a las adultas) y tienen menor tamaño de puesta (5,3 vs 6,2
huevos respectivamente; t = 2,547, p = 0,016; n1 = 10, n2
= 26) (Valencia 2002),
b) al cansancio reproductor de las hembras, resultando también en un menor
tamaño de puesta en las de reposición que en las primeras (media de las de
reposición= 5,8 ± 0,67, n = 450 y media de las primeras puestas =
6,3 ± 0.83, n = 277; p < 0,001en un ANOVA).
Las segundas puestas son muy escasas y relegadas a aquellos años con muy buenas condiciones ambientales y cuando la primera puesta se realizó en fecha muy temprana (Valencia et al. 2000).
Incubación
La incubación es llevada a cabo exclusivamente por la hembra. Durante el periodo de construcción del nido y de puesta de los huevos, el macho suele vigilar a la hembra, acompañándola mientras busca alimento, probablemente como estrategia para evitar las cópulas extrapareja. Pero una vez que se inicia la incubación, el macho sólo aparece esporádicamente por la zona del nido para cebar a la hembra (1,4 ± 0,5 cebas/hora, n = 39). Durante la fase de puesta la hembra pasa echada sobre los huevos un 70 % del tiempo de la mañana, invirtiendo gran parte de este tiempo en la puesta del huevo correspondiente a ese día, mientras que por la tarde apenas si aparece por el nido. A partir del 5º huevo la incubación es total, tanto por la mañana como por la tarde, y le ocupa el 80-95 % del tiempo. Esta proporción de tiempo que la hembra dedica a la incubación viene en parte determinada por la cantidad de alimento que recibe del macho y de los escasos ayudantes que actúan en esta fase (coeficiente de correlación entre tiempo de incubación y tasa horaria de ceba: rs = 0,36, p < 0,001, n = 145) (González 1996). La incubación tiene una duración media de 21,6 ± 1,19 días (n = 58) desde la puesta del primer huevo y, aunque existe una tendencia a reducir la duración de este periodo conforme transcurre la estación reproductora, no se encontró una correlación significativa (r = 0,27; p > 0,05, n = 35).
Pollos
La eclosión se produce de forma asincrónica. Los 3-4 primeros pollos nacen prácticamente a la vez, pero los últimos pollos nacen con 1-2 días de retraso (diferencia media de 1,38 ± 0,64 días; n = 47), lo que determina una importante diferencia de tamaño en los pollos. Durante la primera semana la hembra se dedica casi exclusivamente al empollamiento (cubrimiento de los pollitos para proporcionarles calor), mientras que el resto del cuidado parental es realizado por el macho y los ayudantes. Cuando los pollos tienen ya capacidad de termorregulación, la hembra se ocupa también de las restantes actividades. Aún así, el macho realiza casi el 50 % de las cebas a los pollos, mientras que hembras y ayudantes se reparten casi equitativamente el resto de las cebas (27,8 % y 22,5 % respectivamente). La tasa horaria de ceba aumenta conforme los pollos crecen, sobre todo por la mayor actividad desarrollada por la hembra y por la presencia de un mayor número de ayudantes (Valencia et al., 2003). Los pollos abandonan el nido aproximadamente a los 16 días de edad, cuando todavía no tienen capacidad de vuelo, y son atendidos por los padres y los ayudantes durante varias semanas más.
Éxito reproductor
El éxito reproductor resulta ser muy variable al estar altamente condicionado por la tasa de depredación de los nidos, que puede provocar el fracaso de más del 90 % de las puestas. En los 11 años datados para una colonia en una dehesa extremeña, el número medio de pollos volados fue de tan sólo 0,89 ± 1,84 pollos / nido (n = 576), pero si eliminamos el efecto de la depredación (es decir, incluyendo sólo aquellas puestas en las que al menos vuela 1 pollo), el éxito reproductor se eleva a 4,0 ± 1,6 pollos / nido (n = 127).
Álvarez, F. (1974). Nidificación de Cyanopica cyanea en Doñana. Doñana Acta Vertebrata 1: 67-75.
Araujo, J. (1975). Estudio sobre el Rabilargo (Cyanopica cyanus) en una colonia de cría de Ávila. Ardeola 21: 469-485.
Cruz, C. de la (1988). Contribución al conocimiento de la biología del Rabilargo (Cyanopica cyanus Pall. 1776). Tesis Doctoral. Universidad de Extremadura. Badajoz.
Cruz, C. de la, de Lope, F., Silva, E. da (1990). Éxito reproductor del
rabilargo (Cyanopica cyanus Pall.) en Extremadura. Ardeola37: 179-195.
Dos Santos, J. R. (1965). A
colony of Azure-winged Magpie Cyanopica cyanus cooki, in Barca d’Alva,
upper Douro, Spain. An. Fac. Cienc. Porto 48: 265-292.
Dos Santos, J. R. (1968). The colony of Azure-winged Magpie in the Barca d’Alva region. Cyanopica 1: 1-28.
González, B. (1996). Comportamiento reproductivo del Rabilargo (Cyanopica cyanus). Tesis Doctoral. Universidad de Sevilla. Sevilla.
Muñoz-Pulido, R., Bautista, L. M., Alonso, J.C., Alonso, J. A. (1990). Breeding success of Azure-winged Magpies Cyanopica cyana in Central Spain. Bird Study 37: 171-174.
Pacheco, F. Alba, F. J., García, E., Pérez Mellado, V. (1975). Estudio sobre la biología de la reproducción del Rabilargo Cyanopica cyanus (Pall). Ardeola 22: 55-73.
Redondo, T., Hidalgo de Trucios, S., Medina, R. (1989). Nest placement by Azure-winged Magpie (Cyanopica cyanus). Etología. 1: 19-31.
Sacarrao, G. F., Soares, A. A (1976). Sobre a estrutura e composiçao do ninho de Cyanopica cyanus (Pallas) (Aves: Corvidae). Estudo comparativo preliminar. Arq. Mus. Boc. 6 : 1-13.
Valencia, J. (2002). Factores ambientales y comportamiento reproductor en el rabilargo (Cyanopica cyanus). Tesis Doctoral. Universidad de Extremadura. Cáceres.
Valencia, J., Cruz, C. de la, Carranza, J. (2000). Seconds broods in a Mediterranean
cooperatively-breeding corvid: the Azure-winged magpie. Etología 8:
25-28.
Valencia, J., Cruz, C. de la, Carranza, J. (2002). Timing of breeding in the azure-winged magpie in Spain. Etología 10: 17-22 (2002).
Valencia, J., Cruz, C. de la, González, B. (2003). Flexible helping behaviour in the Azure-winged Magpie. Ethology 109: 454-558.
Carlos de la Cruz Solís
Juliana Valencia
Facultad de Veterinaria
Universidad de Extremadura
cdlacruz@unex.es, juliana@unex.es
Fecha de publicación: 10-05-2004
Cruz Solís, C. de la, Valencia, J. (2004). Rabilargo – Cyanopica cooki. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/
Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC