ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Mirlo Común – Turdus merula, Linnaeus, 1758

 

Key words: Blackbird, movements, dispersal.

 

Movimientos

El mirlo es un migrante nocturno y un migrador parcial, con las poblaciones septentrionales alcanzando hasta los límites del área de cría en invierno, en el suroeste europeo (Cramp, 1988). En Europa central y septentrional migran más hembras que machos y más jóvenes que adultos, siendo los machos adultos los dominantes por ser los más agresivos y territoriales. Algunos adultos no migran todos los años. Según varios trabajos realizados en Europa central (Lundberg, 1985), la migración de los jóvenes hacia el sur en otoño y su invernada en el área mediterránea incrementa su supervivencia en relación a los jóvenes que permanecen en sus localidades natales, pero compromete su éxito reproductor porque casi todos los territorios disponibles se hallan ocupados a su regreso por las aves sedentarias y se ven desplazados a los hábitats marginales y de peor calidad.

La Península Ibérica y las islas Baleares reciben migrantes e invernantes de procedencia europea que permanecen en nuestras latitudes entre octubre y marzo (Tellería et al., 1999). La entrada otoñal se produce gradualmente desde septiembre, pero no se acusa marcadamente hasta la última decena de octubre, y es en noviembre cuando llega el grueso de invernantes. Diciembre y enero son meses de invernada bien patentes, y van seguidos de una desaparición bastante brusca, de manera que en marzo quedan ya muy pocas aves. Las poblaciones invernantes proceden, fundamentalmente, de Europa central (Tellería et al., 1999). Presentan una distribución periférica, ocupando preferentemente el cuadrante noreste peninsular, País Vasco y alto Ebro en especial, mientras que son mucho más escasos en Andalucía y apenas penetran en las mesetas, constituyendo las Baleares un nutrido núcleo al margen (Santos, 1982; Tellería et al., 1999).

Las aves ibéricas parecen ser fundamentalmente sedentarias, como demuestran las recuperaciones de las aves anilladas: de 78 marcadas como pollos o en época de cría, solo tres se recuperaron a cierta distancia (Santos, 1982). Y con datos más actuales, de las 1.651 obtenidas hasta 2005 (Frías et al., 2006), solo 64 (el 3,87%) fueron lejanas, es decir, a más de 10 km del lugar de anillamiento, y ello pese a incluir todas las edades y épocas del año. En todo caso se observan claros patrones de ocupación estacional de ciertos hábitats forestales que implican movimientos altitudinales, locales o regionales de envergadura poco conocida (Tellería et al. 1999). Por ejemplo, en las zonas de mediana altitud de la Sierra de Guadarrama, en el centro de España (Aparicio, 1998), no existen diferencias significativas debidas al sexo o a la edad en el comportamiento migrador de la población nativa, que es básicamente sedentaria (véase también Santos, 2002). Sin embargo, es muy notoria la llegada en invierno de machos jóvenes a estas mismas zonas, representando las hembras menos del 30% de la población en esta época del año. Estos mirlos jóvenes invernantes son aves que no regresan a la localidad en sucesivas invernadas. Su origen es desconocido, aunque lo más probable es que procedan en su mayoría de los niveles superiores de la Sierra de Guadarrama, porque como ya se indicó anteriormente, la incidencia que tienen en el centro de España los mirlos centroeuropeos es muy escasa.

Las aves canarias parecen ser sedentarias, aunque sus desplazamientos son poco conocidos. En verano se registran movimientos desde zonas boscosas hacia cultivos, especialmente viñedos, mientras que en las islas orientales, donde no cría, se pueden observar migrantes europeos (Martín y Lorenzo, 2001).

Las olas de frío causan una gran mortalidad en esta especie porque a diferencia de otros zorzales apenas efectúa fugas de tempero (Santos, 1982), si bien se ven más afectadas las aves de las zonas forestales y del interior que las urbanas y costeras. Por ejemplo, en la Cornisa Cantábrica se produjo una reducción del 54,9% en la densidad de mirlos tras la ola de frío de enero de 1985, más acusada si cabe en las zonas interiores alejadas del efecto atemperador del mar (Galarza y Tellería, 1985).

 

Referencias

Aparicio, R. J. (1998). Variación estacional en la proporción de sexos y edades en los mirlos (Turdus merula) del centro de España. Butlletí del Grup Català d’Anellament, 15: 25-31.

Cramp, S. (Ed.). (1988). The birds of the western Paleartic. Volumen V. Oxford University Press, Oxford.

Frías, O., Escudero, E., Serradilla, A. I. (2006). Informe de las actividades de la central de anillamiento de aves ICONA. Año 2005. Ecología, 20: 259-342.

Galarza, A., Tellería, J. L. (1985). El impacto de la ola de frío de enero de 1985 sobre la avifauna invernante en el País Vasco atlántico. La Garcilla, 65: 9-12.

Lundberg, P. (1985). Dominance behaviour, body weight and fat variations, and partial migration in european blackbirds Turdus merula. Behavioral Ecology and Sociobiology, 17: 185-189.

Martín, A., Lorenzo, J. A. (2001). Aves del archipiélago canario. Francisco Lemus, La Laguna, Tenerife.

Santos, T. (1982). Migración e invernada de los zorzales y mirlos (género Turdus) en la Península Ibérica. Tesis doctoral. Universidad Complutense. Madrid.

Santos, T. (2002). Mirlo común, Turdus merula. Pp. 230-231. En: Del Moral, J. C., Molina, B., De la Puente, J., Pérez-Tris, J. (Eds.). Atlas de las aves invernantes de Madrid, 1999-2001. SEO-Monticola / Comunidad de Madrid, Madrid.

Tellería, J. L., Asensio, B., Díaz, M. (1999). Aves ibéricas. Volumen II. Passeriformes. José Manuel Reyero, Madrid.

 

Rafael J. Aparicio Santos
C/Juglares, 2C, 2ºA. 28032.
Madrid
Fecha de publicación: 15-01-2008

 

Aparicio, R. J. (2008). Mirlo Común – Turdus merula. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ 

Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC

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