ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES
Key words: Peregrine
falcon, interactions, predators, parasites.
Interacciones entre especies
Cuervo.- La competencia inter-específica es
un suceso difícil de medir y más aún de interpretar. Este es un fenómeno por el
que se establecen unas leyes de competencia y repartición de los recursos entre
diferentes especies, que no tiene por qué tener consecuencias patentes, sino
que pueden desarrollarse mecanismos sutiles mediados por procesos evolutivos (Jenkins y Hockey, 2001; Zuberogoitia et al., 2005). El ejemplo más evidente de
competencia evolucionada es el del halcón y el cuervo. Ambas especies son
enemigas y existen citas tanto de halcones muertos por cuervos, sobre todo
pollos, como al contrario (Newton, 1979; Ratcliffe,
1993). Si bien, normalmente se toleran y subsisten uno al lado del otro, ya que
ambos precisan de las mismas variables ambientales (paredes rocosas) para
anidar. El halcón desarrolla una conducta más agresiva en la defensa del
territorio, no dudando en atacar a cualquier cuervo que se adentre en un radio
de 50-
Gaviotas.- En las zonas litorales se da un proceso de competencia entre el halcón y las gaviotas patiamarillas, aunque al igual que en el caso anterior, es el primero el que marca las directrices de la relación. En los acantilados en los que anidan ambas especies, las gaviotas se guardan de mantener una distancia prudencial con el nido del halcón, pues tanto el macho como la hembra atacan a las gaviotas que se aventuran cerca del nido, incluso a veces atacan a gaviotas sin que exista relación alguna con el nido. Por otra parte, las gaviotas intentan robar las presas que los halcones llevan al nido, sobre todo cuando el tamaño de la presa dificulta el vuelo del halcón.
Buitre Leonado y Alimoche.- Si bien los buitres y los alimoches no suelen mostrar un evidente comportamiento de competencia, los halcones desarrollan un comportamiento altamente agresivo cuando un ejemplar de alguna de estas especies se aproxima al nido. Además, entre las tres especies existen casos de competencia por lugares donde nidificar. Por otra parte, aunque el halcón no tolera la presencia del alimoche en la cercanía del nido, suele ser habitual encontrar nidos de ambas especies en las mismas paredes.
Águilas real y perdicera y búho real.- Las grandes águilas, la real y la perdicera, así como el búho real, ejercen una presión sobre el halcón que muchas veces condiciona su presencia, hasta el punto de que el halcón escasea allá donde los anteriores abundan y viceversa (Donázar et al., 1989; Gil-Sánchez, 1999; Gainzarain et al., 2000; Sergio et al., 2004). No obstante, en este caso se da una relación de depredador-presa más que de competencia, puesto que el halcón supone una presa más de cualquiera de las tres especies anteriores (Martínez et al., 1994; Serrano, 2000; Sergio et al., 2004). Pese a todo, cuando cualquiera de las tres grandes rapaces se acerca a un nido de halcón es atacada furiosamente hasta expulsarla de los alrededores.
Cleptoparasitismo.- La habilidad de vuelo del halcón le permite esquivar cualquier tipo de piratería siempre que la presa que porte sea pequeña. Sin embargo, cuando un halcón, sobre todo en el caso de los machos, lleva una presa de un gran tamaño relativo, como puede ser una paloma, desarrolla un vuelo lento y rectilíneo, momento que es aprovechado por otras especies para intentar arrebatarle la presa. Las Gaviotas Patiamarillas cleptoparasitan frecuentemente a los halcones (Estrada-Devesa et al., 1997) aunque no siempre consiguen arrebatarles la presa. Se ha observado el derribo al mar de un halcón peregrino por gaviotas patiamrillas intentando robarle la presa (García, 2006).1
Además, águilas pescadoras, pigargos, busardos y azores, han sido citadas como especies piratas de halcones (Ratcliffe, 1993; Enderson et al., 1995).
El caso contrario, el del halcón pirateando, ha sido escasamente citado (Ratcliffe, 1993; Enderson et al., 1995; Zuberogoitia et al., 2002b). En el último artículo los autores describían como una pareja de halcones se había especializado en arrebatar la comida a las cornejas negras en un vertedero. Estos halcones alimentaban a sus pollos con restos de chuletas, conejo, pollo, etc. que obtenían de su peculiar especialización. Años después de publicar el artículo, la hembra sigue viva y sigue practicando la piratería, cebándose sobre las cornejas y los milanos, tanto negros como reales, a los que ataca furiosamente e incluso golpea para que liberen la comida que portan y así atraparla según cae. Además, todos los años, entre julio y septiembre se observa a esta hembra dando clases de piratería a sus pollos y, después, a estos intentándolo una y otra vez de forma poco fructífera. Este hecho había sido único hasta que en el año 2005 se encontraron huesos de costilla asada recientes en el nido de otra pareja que tenía tres pollos. Aunque a priori se podría pensar que entre ambas parejas podría haber una relación de parentesco esto se descartó al constatar que la segunda pareja no estaba anillada, mientras que en los últimos diez años se habían anillado todos los pollos de la primera.
Depredadores
El halcón forma parte de la dieta de Aguila Real (Aquila chrysaetos)
(Gainzarain et al., 2000), Aguila-azor
Perdicera (Hieraaetus
fasciatus) (Martínez et al., 1994) y Búho Real (Bubo bubo)
(Serrano, 2000).
En ocasiones las Gaviotas Patiamarillas (Larus cachinnans)
atacan a los pollos volanderos de halcón, intentando hacerles caer al agua. Al
menos se conoce un caso de un pollo de halcón ahogado como consecuencia de la
presión sometida por las gaviotas (Etxezarreta J.,
com. pers.).
Por otra parte, aunque resulta un suceso raro, los carnívoros pueden depredar sobre los halcones, especialmente jóvenes volantones. De hecho, la localización de los nidos en paredes escarpadas es, entre otras cosas, para prevenir el asalto de carnívoros oportunistas como la garduña, marta o gineta. En lugares en los que los halcones crían en zonas más accesibles, los riesgos se incrementan, como es el caso de los halcones alemanes que nidifican en árboles, los cuales son objeto de predación por parte de martas, o los australianos, que son asaltados por el diablo de tasmania (Mebs, 1988, Olsen y Olsen, 1988).
Parásitos
Existe una notable variedad de especies de ecto y endo parásitos localizables en los halcones, aunque pocos trabajos los tratan. Zuberogoitia et al. (2002a) hacen un repaso a los parásitos presentes en las rapaces y su incidencia en los halcones. La mayoría han sido citados en especies como buitres, alimoches, Busardos, cárabos, etc., pero pocos son localizados en halcones. En el caso de Bizkaia, anualmente se realiza el chequeo de 30-35 nidos de halcón, no encontrándose parásitos, salvo en un nido que, invariablemente, todos los años presenta una notable cantidad de Carnus hemapterus alojados en las axilas de los pollos. Asimismo, en el año 2005 apareció un segundo nido infestado que no había sufrido ningún tipo de parasitación en los cinco años anteriores. Pese a la carga parasitaria los pollos sobreviven (cuatro años seguidos de éxito) y salen adelante y los adultos no cambian de nido, a pesar de disponer de recursos para hacerlo.
Pérez et al. (1996) mencionan dos especies de malófagos encontradas en Halcón peregrino: Laemobothrion tinnunculi y Colpocephalum zerafae.
Respecto a los endoparásitos, los más habituales en halcones son las tricomonas (Tricomonas gallinae), aunque los ejemplares salvajes sanos no suelen desarrollar la sintomatología asociada, salvo casos puntuales de aves inmunodeprimidas, especialmente pollos (Zuberogoitia et al., 2002a).
Referencias
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Iñigo Zuberogoitia
Estudios Medioambientales Icarus s.l.
Pintor Sorolla 6
26007 Logroño
inigo.zuberogoitia@wanadoo.es
Fecha de
publicación: 21-06-2005
Otras
contribuciones: 1. Alfredo Salvador. 10-03-2008
Zuberogoitia, I. (2005). Halcón peregrino – Falco peregrinus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/
Sociedad de Amigos del MNCN - Museo
Nacional de Ciencias Naturales - CSIC
con la colaboración de