ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Halcón peregrino - Falco peregrinus

Key words: Peregrine falcon, interactions, predators, parasites.

 

Interacciones entre especies

Cuervo.- La competencia inter-específica es un suceso difícil de medir y más aún de interpretar. Este es un fenómeno por el que se establecen unas leyes de competencia y repartición de los recursos entre diferentes especies, que no tiene por qué tener consecuencias patentes, sino que pueden desarrollarse mecanismos sutiles mediados por procesos evolutivos (Jenkins y Hockey, 2001; Zuberogoitia et al., 2005). El ejemplo más evidente de competencia evolucionada es el del halcón y el cuervo. Ambas especies son enemigas y existen citas tanto de halcones muertos por cuervos, sobre todo pollos, como al contrario (Newton, 1979; Ratcliffe, 1993). Si bien, normalmente se toleran y subsisten uno al lado del otro, ya que ambos precisan de las mismas variables ambientales (paredes rocosas) para anidar. El halcón desarrolla una conducta más agresiva en la defensa del territorio, no dudando en atacar a cualquier cuervo que se adentre en un radio de 50-100 m alrededor del nido (Newton, 1979; Zuberogoitia et al., 2002a). El cuervo, por su parte, defiende su parcela de nidificación una vez la reproducción está en marcha, aunque suele ceder el nido al halcón en el periodo pre-reproductor si éste lo elige para realizar la puesta. Así no es raro que un gran número de nidos de halcón se encuentren en nidos de cuervo de años anteriores (Zuberogoitia et al., 2002a). Incluso, existen paredes que no disponen de huecos o repisas adecuadas para la reproducción del halcón que son utilizadas por el cuervo para anidar y ocupadas posteriormente por el primero, quitándole el nido al córvido. En función de cómo se interpretan los resultados, y atendiendo a otras variables, se han planteado tres situaciones diferentes: 1) que el halcón domina sobre el cuervo pero ambos se toleran (Zuberogoitia et al., 2002), 2) que el cuervo condiciona el éxito reproductor del halcón (Brambilla et al., 2004) y 3) que se da una asociación entre ambas especies (Sergio et al., 2004). Los resultados de Brambilla et al. (2004) y de Sergio et al. (2004) son totalmente opuestos, a la vez que las conclusiones obtenidas.

Gaviotas.- En las zonas litorales se da un proceso de competencia entre el halcón y las gaviotas patiamarillas, aunque al igual que en el caso anterior, es el primero el que marca las directrices de la relación. En los acantilados en los que anidan ambas especies, las gaviotas se guardan de mantener una distancia prudencial con el nido del halcón, pues tanto el macho como la hembra atacan a las gaviotas que se aventuran cerca del nido, incluso a veces atacan a gaviotas sin que exista relación alguna con el nido. Por otra parte, las gaviotas intentan robar las presas que los halcones llevan al nido, sobre todo cuando el tamaño de la presa dificulta el vuelo del halcón.

Buitre Leonado y Alimoche.- Si bien los buitres y los alimoches no suelen mostrar un evidente comportamiento de competencia, los halcones desarrollan un comportamiento altamente agresivo cuando un ejemplar de alguna de estas especies se aproxima al nido. Además, entre las tres especies existen casos de competencia por lugares donde nidificar. Por otra parte, aunque el halcón no tolera la presencia del alimoche en la cercanía del nido, suele ser habitual encontrar nidos de ambas especies en las mismas paredes.

Águilas real y perdicera y búho real.- Las grandes águilas, la real y la perdicera, así como el búho real, ejercen una presión sobre el halcón que muchas veces condiciona su presencia, hasta el punto de que el halcón escasea allá donde los anteriores abundan y viceversa (Donázar et al., 1989; Gil-Sánchez, 1999; Gainzarain et al., 2000; Sergio et al., 2004). No obstante, en este caso se da una relación de depredador-presa más que de competencia, puesto que el halcón supone una presa más de cualquiera de las tres especies anteriores (Martínez et al., 1994; Serrano, 2000; Sergio et al., 2004). Pese a todo, cuando cualquiera de las tres grandes rapaces se acerca a un nido de halcón es atacada furiosamente hasta expulsarla de los alrededores.

Cleptoparasitismo.- La habilidad de vuelo del halcón le permite esquivar cualquier tipo de piratería siempre que la presa que porte sea pequeña. Sin embargo, cuando un halcón, sobre todo en el caso de los machos, lleva una presa de un gran tamaño relativo, como puede ser una paloma, desarrolla un vuelo lento y rectilíneo, momento que es aprovechado por otras especies para intentar arrebatarle la presa. Las Gaviotas Patiamarillas cleptoparasitan frecuentemente a los halcones (Estrada-Devesa et al., 1997) aunque no siempre consiguen arrebatarles la presa. Se ha observado el derribo al mar de un halcón peregrino por gaviotas patiamrillas intentando robarle la presa (García, 2006).1

Además, águilas pescadoras, pigargos, busardos y azores, han sido citadas como especies piratas de halcones (Ratcliffe, 1993; Enderson et al., 1995).

El caso contrario, el del halcón pirateando, ha sido escasamente citado (Ratcliffe, 1993; Enderson et al., 1995; Zuberogoitia et al., 2002b). En el último artículo los autores describían como una pareja de halcones se había especializado en arrebatar la comida a las cornejas negras en un vertedero. Estos halcones alimentaban a sus pollos con restos de chuletas, conejo, pollo, etc. que obtenían de su peculiar especialización. Años después de publicar el artículo, la hembra sigue viva y sigue practicando la piratería, cebándose sobre las cornejas y los milanos, tanto negros como reales, a los que ataca furiosamente e incluso golpea para que liberen la comida que portan y así atraparla según cae. Además, todos los años, entre julio y septiembre se observa a esta hembra dando clases de piratería a sus pollos y, después, a estos intentándolo una y otra vez de forma poco fructífera. Este hecho había sido único hasta que en el año 2005 se encontraron huesos de costilla asada recientes en el nido de otra pareja que tenía tres pollos. Aunque a priori se podría pensar que entre ambas parejas podría haber una relación de parentesco esto se descartó al constatar que la segunda pareja no estaba anillada, mientras que en los últimos diez años se habían anillado todos los pollos de la primera.

 

Depredadores

El halcón forma parte de la dieta de Aguila Real (Aquila chrysaetos) (Gainzarain et al., 2000), Aguila-azor Perdicera (Hieraaetus fasciatus) (Martínez et al., 1994) y Búho Real (Bubo bubo) (Serrano, 2000). 

En ocasiones las Gaviotas Patiamarillas (Larus cachinnans) atacan a los pollos volanderos de halcón, intentando hacerles caer al agua. Al menos se conoce un caso de un pollo de halcón ahogado como consecuencia de la presión sometida por las gaviotas (Etxezarreta J., com. pers.). 

Por otra parte, aunque resulta un suceso raro, los carnívoros pueden depredar sobre los halcones, especialmente jóvenes volantones. De hecho, la localización de los nidos en paredes escarpadas es, entre otras cosas, para prevenir el asalto de carnívoros oportunistas como la garduña, marta o gineta. En lugares en los que los halcones crían en zonas más accesibles, los riesgos se incrementan, como es el caso de los halcones alemanes que nidifican en árboles, los cuales son objeto de predación por parte de martas, o los australianos, que son asaltados por el diablo de tasmania (Mebs, 1988, Olsen y Olsen, 1988).

 

Parásitos

Existe una notable variedad de especies de ecto y endo parásitos localizables en los halcones, aunque pocos trabajos los tratan. Zuberogoitia et al. (2002a) hacen un repaso a los parásitos presentes en las rapaces y su incidencia en los halcones. La mayoría han sido citados en especies como buitres, alimoches, Busardos, cárabos, etc., pero pocos son localizados en halcones. En el caso de Bizkaia, anualmente se realiza el chequeo de 30-35 nidos de halcón, no encontrándose parásitos, salvo en un nido que, invariablemente, todos los años presenta una notable cantidad de Carnus hemapterus alojados en las axilas de los pollos. Asimismo, en el año 2005 apareció un segundo nido infestado que no había sufrido ningún tipo de parasitación en los cinco años anteriores. Pese a la carga parasitaria los pollos sobreviven (cuatro años seguidos de éxito) y salen adelante y los adultos no cambian de nido, a pesar de disponer de recursos para hacerlo.

Pérez et al. (1996) mencionan dos especies de malófagos encontradas en Halcón peregrino: Laemobothrion tinnunculi y Colpocephalum zerafae.

Respecto a los endoparásitos, los más habituales en halcones son las tricomonas (Tricomonas gallinae), aunque los ejemplares salvajes sanos no suelen desarrollar la sintomatología asociada, salvo casos puntuales de aves inmunodeprimidas, especialmente pollos (Zuberogoitia et al., 2002a).

 

Referencias

Beebe, F. L. (1960). The marine peregrines of the northwest pacific coast. Condor, 62: 145-189.

Brambilla, M., Rubolini, D., Guidali, F. (2004). Rock climbing and Raven Corvus corax occurrence depress breeding success of cliff-nesting Peregrines Falco peregrinus. Ardeola, 51 (2): 425-430.

Court, G. S. (1986). Some aspects of the reproduction biology of tundra Peregrine Falcons. M.Sc. thesis. University of Alberta, Edmonton. Canada.

Davies, N. (1978). Ecological questions about territorial behaviour. Pp. 317 - 350. En: Krebs, J. R., Davies, N. (Eds.). Behavioural ecology, an evolutionary approach. Blackwell Scientific Publications. Oxford.

Donázar, J. A., Ceballos, O., Fernández, C. (1989) Factors influencing the distribution and abundance of seven cliff-nesting raptors: A multivariate study. Pp. 545-552. En: Meyburg, B. U., Chancellor, R. D. (Eds.). Raptors in the Modern World. WWGBP. Berlin, London & Paris.

Enderson, J. H., Larrabee, J., Jones, Z., Peeper, C., Lepisto, C. (1995). Behaviour of Peregrines in winter in South Texas. J. Raptor Res., 29 (2): 93-98.

Estrada-Devesa, V., Marti-Aledo, J., Box, M., Pibernat, J. (1997). Peregrine Falcons (Falco peregrinus brookei) kleptoparasited by Yellow-Legged Gulls (Larus cachinans). Ardeola, 44 (2): 225-226.

Gainzarain, J. A., Arambarri, R., Rodríguez, A. F. (2000) Breeding density, habitat selection and reproductive rates of the Peregrine Falcon Falco peregrinus in Álava (northern Spain). Bird Study, 47: 225-231.

García, D. (2006). Derribo al mar de un halcón peregrino Falco peregrinus por cleptoparasitismo de gaviotas patiamarillas Larus michahellis en Las Islas Pitiuses (Balears). Anuari Ornitologic de les Balears, 21: 51-53.

Gil-Sánchez, J. M. (1999). Solapamiento de hábitat de nidificación y coexistencia entre el Águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus) y el Halcón peregrino (Falco peregrinus) en un área de simpatría. Ardeola, 46: 31-37.

Jenkins, A. R., Hockey, A. R. (2001). Prey availability influences habitat tolerance: an explanation for the rarity of peregrine falcons in the tropics. Ecography, 24 (3): 359-367.

Martínez, J. E., Sánchez, M. A., Carmona, D., Sánchez, J. A. (1994). Régime alimentaire de l’Aigle de Bonelli Hieraaetus fasciatus durant la période de l’élevage des jeunes (Murcia, Espagne). Alauda, 62: 53-58.

Mebs, T. (1988). The return of the peregrine falcon in West Germany. Pp. 173-178. En: Cade, T. J., Enderson, J. H., Thelander, C. G., White, C. M. (Eds.). Peregrine Falcon Populations. Their management and recovery. The Peregrine Fund, Inc. Boise.

Monneret, R. J. (2000). Le Faucon Pelerin. Delachaux et niestle, Suisse.

Newton, I. (1979). Population ecology of raptors. T & AD Poyser. Hertfordshire. England.

Olsen, P.D., Olsen, J. (1988). Population trends, distribution and status of the Peregrine falcon in Australia. Pp 255-274. En Cade, T. J., Enderson, J. H., Thelander, C. G., White, C. M. (Eds.). Peregrine Falcon Populations. Their management and recovery. The Peregrine Fund, Inc. Boise.

Pérez, J. M., Ruiz Martínez, I., Cooper, J. E. (1996). Occurrence of chewing lice on spanish raptors. Ardeola, 43 (2): 129-138.

Ratcliffe, D. (1993). The Peregrine Falcon. T & AD Poyser. London.

Sergio, F., Rizzolli, F., Marchesi, L., Pedrini, P. (2004). The importance of interspecific interactions for breeding-site selection: peregrine falcons seek proximity to raven nests. Ecography, 27: 818-826.

Serrano, D. (2000). Relationship between raptors and rabbits in the diet of eagle owls in southwestern Europe: competition removal or food stress? J. Raptor Res., 34: 305-310.

Thiollay, J. M. (1988). Prey availability limiting an island population of Peregrine Falcons in Tunisia. Pp. 701-710. En Cade, T. J., Enderson, J. H., Thelander, C. G., White, C. M. (Eds.). Peregrine Falcon Populations. Their management and recovery. The Peregrine Fund, Inc. Boise.

Tordoff, H. B., Redig, P. T. (1999-2000). Two fatal Peregrine Falcon territorial fights. The Loon, 71: 182-186.

Zuberogoitia, I., Martínez, J. A., Zabala, J., Martínez, J. E. (2005). Interspecific aggression and nest site competition in a European owl community. J. Raptor Research, 00: 000-000 (en prensa).

Zuberogoitia, I., Ruiz-Moneo, J. F., Torres, J. J. (Eds). (2002a). El Halcón Peregrino. Dpto. Agricultura. Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao.

Zuberogoitia, I., Iraeta, A., Martínez, J. A. (2002b). Kleptoparasitism by peregrine falcons on carrion crow. Ardeola, 49 (1): 103-104. 

 


Iñigo Zuberogoitia
Estudios Medioambientales Icarus s.l.
Pintor Sorolla 6 1ºC
26007 Logroño
inigo.zuberogoitia@wanadoo.es

Fecha de publicación: 21-06-2005

Otras contribuciones: 1. Alfredo Salvador. 10-03-2008

Zuberogoitia, I. (2005). Halcón peregrino – Falco peregrinus. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

 

Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC  
con la colaboración de la Sociedad Española de Ornitología

[a la página inicial] [Aves]