ENCICLOPEDIA VIRTUAL DE LOS VERTEBRADOS ESPAÑOLES

Carbonero Garrapinos – Parus ater, Linnaeus, 1758 

Key words: Coal Tit, systematics, morphology, body measurements, identification, plumage

 

Sistemática

Se trata de una especie politípica de amplia distribución paleártica. Se encuentra en Europa, Asia y Norte de África, llegando en latitud hasta los 68º de latitud N y en longitud desde el noroeste de Marruecos hasta el sur de la Península de Kamchatka. La extensa distribución, junto con el sedentarismo de gran número de sus poblaciones, determina su diversificación en hasta 12 variaciones subespecíficas en Europa, al este de los Urales, y el norte de África (ver Cramp y Perrins 1993 para más detalle). La subespecie endémica en la Península Ibérica es Parus ater vieirae Nicholson, 1906, que se tipificó sobre aves de Coimbra (Tait 1924). Esta subespecie también engloba a la variedad P. a. cabrerae (Witherby 1928), más grande en tamaño y algo más pálida en el dorso, establecida a partir de ejemplares del Centro de España (Cercedilla, Madrid). En el Pirineo también se encuentran ejemplares que se corresponden con la subespecie nominal centroeuropea Parus ater ater Linneaus, 1978, algo más pequeña que la subespecie endémica peninsular.

No se dispone de información sobre la variabilidad genética de las poblaciones españolas, pero en un reciente estudio Driesel y colaboradores (2004) han puesto de manifiesto un alto grado de diversidad genotípica en las poblaciones naturales centroeuropeas, hecho que esta en consonancia con el alto grado de adaptabilidad manifestado por la especie. Desde el punto de vista evolutivo, el Carbonero Garrapinos comparte antepesados comunes de hace unos 2 millones de años con las demás especies del mismo género (ver Gill et al. 1989, Kvist et al. 1996, para una información más detallada sobre este punto).

 

Identificación y rasgos morfológicos

Es la especie de párido de menor tamaño de las cinco que habitan en la Península Ibérica (longitud: 11-12 cm; envergadura: 18-21 cm; peso: 9,7 g). Se distingue fácilmente de ellas por su capirote negro con marcada mancha blanca en la nuca, mejillas blancas y mentón y garganta negros. Las cobertoras alares superiores presentan bordes blancos que configuran doble franja alar blanca sobre fondo gris oliváceo. Hay una variación clinal norte-sur y este-oeste, tanto en talla como en coloración, a lo largo de su extensa área de distribución paleártica (Cramp y Perrins 1993). La subespecie peninsular, Parus ater vieirae, se distingue de las variedades europeas por su mayor tamaño, especialmente tarso, ala y longitud pico, y una mayor intensidad en el color gris oliváceo del dorso. A su vez, los escasos datos disponibles permiten observar una graduación geográfica dentro de la Península Ibérica, con incremento de la intensidad de color y leve descenso en talla a medida que nos desplazamos hacia el oeste. Las poblaciones del Centro de España son las de mayor tamaño y, aunque llegaron a estar separadas en la variedad cabrerae (Witherby 1928), actualmente se agrupan dentro de la subespecie vieirae.

 

Los individuos adultos tienen fino pico negro, cola gris-negruzca, algo más corta que en el resto de páridos, patas gris-azuladas, dorso gris oliváceo y partes inferiores blancas con tinte ocre en los flancos. Aunque existe diferenciación sexual en tamaño, machos y hembras son muy similares en aspecto y no pueden ser identificados sin ambigüedad, salvo en la fase reproductora (la hembra es la única que incuba), y modernamente mediante el uso de técnicas moleculares. Las hembras tienen la mancha negra de la garganta algo más pequeña y menos extendida en el pecho y las plumas escapulares y del manto suelen estar más claramente teñidas de gris-oliváceo que la mayoría de los machos. Los datos de poblaciones europeas (Cramp y Perrins 1993), procedentes de pieles de individuos previamente sexados y de individuos vivos de sexo conocido, muestran que los machos son aproximadamente 2,5% mayores en tarso, ala y cola, 5% más pesados, pero no hay prácticamente diferencias en el tamaño del pico. En una muestra extraída de una población de la Sierra de Guadarrama (Madrid, datos inéditos por cortesía de J. J. Sanz, J. Moreno y M. M. Pancorbo), con individuos sexados por presencia (42 hembras) o ausencia (38 machos) de placa incubatriz durante el periodo reproductor, los machos reproductores superaron a sus parejas un 1,9% en longitud de tarso, 3,1% en longitud de ala, 5,7% en longitud de cola y 3,9% en peso, mientras que no hubo diferencias en longitud, anchura y altura del pico. Los individuos juveniles están menos contrastados que los adultos, con colores oscuros más pardos y los claros con tintes más verde-amarillentos que grises. Los individuos adultos de primer año se diferencian levemente del resto de adultos en la Península Ibérica en que siguen conservando plumas juveniles en las cobertoras alares superiores más externas, contrastando la coloración verdosa de éstas con el patrón general gris-oliváceo de las plumas que sí han mudado (ver Cramp y Perrins 1993, para una información más detallada sobre variaciones geográficas).

Detalles biométricos: pueden consultarse en Cramp y Perrins (1993). Seguidamente se presentan valores medios, desviación estandar (sd) y tamaño de la muestra (n) de individuos adultos de sexos mezclados procedentes de una población de la variedad cabrerae de la Estación Biológica de El Ventorrillo (Cercedilla, Madrid)

Longitud del pico (mm): 11,67, sd = 0,54, n = 97
Longitud del ala (mm): 62,78, sd = 1,73, n = 69
Longitud de la cola (mm): 48,62, sd = 2,31, n = 68
Longitud del tarso (mm): 17,33, sd = 0,54, n = 97
Envergadura alar (cm): 19,47, sd = 0,56, n = 45
Peso (g): 9,70, sd = 0,65, n = 97

También se han observado variaciones morfológicas en la misma población, dependientes de la edad de los individuos. Cuando se compararon los datos biométricos de 17 individuos adultos de primer año con los de 26 adultos de más de una año, ambos capturados en las mismas fechas y con sexos mezclados, los primeros presentaron plumas del ala más cortas, lo que afectó a la longitud del ala y a la envergadura, no observándose diferencias significativas en el resto de las medidas tomadas. Se proporcionan los resultados del test de la t de Student comparando las medidas biométricas de ambos grupos de edad (si p<0,05, las diferencias son estadísticamente significativas; n.s. si las diferencias no alcanzan la significación).

Longitud del ala (mm):
Más de un año: 63,29, sd = 0,32
Primer año: 62,21, sd = 0,38
t = 2,19, p<0,05

Longitud de la cola (mm):
Más de un año: 48,00, sd = 0,33
Primer año: 47,41, sd = 0,46
t = 1,04, n.s.

Longitud del tarso (mm):
Más de un año: 17,58, sd = 0,11
Primer año: 17,37, sd = 0,11
t = 1,41, n.s.

Envergadura alar (cm):
Más de un año: 19,60, sd = 0,12
Primer año: 19,21, sd = 0,10
t = 2,51, p<0,05

Peso (g):
Más de un año: 9,64, sd = 0,11
Primer año: 9,53, sd = 0,15
t = 0,55, n.s.

Los datos de peso se refieren a valores ajustados al mediodía, de septiembre a febrero. Sin embargo, debe mencionarse aquí que el peso es una medida con una gran variabilidad estacional y diaria dentro del individuo, fundamentalmente debido a cambios en el contenido en grasa, con la hora del día (hasta un 10% de engorde al final de la tarde con respecto al inicio de la mañana), la fecha (sobre un 5% más pesados durante el otoño-invierno con respecto a la época más favorable de la primavera), así como de otros factores ecológicos, ambientales y de estado interno de los individuos (véase Polo 1999, para más información). Un análisis más detallado de las variaciones del peso se reserva para el apartado de ecología trófica.

 

Bibliografía

Cramp, S., Perrins, C. M. (1993). The Birds of the Western Paleartic. Vol. VII. Oxford University Press, Oxford.

Driesel, S., Bachmann, L., Stauss, M., Segelbacher, G., Flach, D., Tomiuk, J. Kompf, J. (2004). High variability of esterase loci in natural populations of Parus major, P-caeruleus, and P-ater. Biochimical Genetics, 42: 109-119.

Gill, F. B., Funk, D. H., Silverin, B. (1989). Protein relationships among titmice (Parus). Wilson Bulletin, 101: 182-197.

Kvist, L., Ruokonen, M., Orell, M., Lumme, J. (1996). Evolutionary patterns and phylogeny of tits and chickadees (genus Parus) based on the sequence of the mitochondrial cytochrome be gene. Ornis Fennica, 73: 145-156.

Polo, V. (1999). Factores que determinan el ciclo diario de ganancia de peso en una población invernal de Carboneros Garrapinos (Parus ater). Tesis Doctoral. Universidad Complutense.

Tait, W. C. (1924). The Birds of Portugal. Witherby, H. F., Witherby, G. (Eds.). William Brendon and Son, Ltd, Plymouth.

Witherby, H. F. (1928). On the birds of Central Spain, with some notes on those of South-East Spain. Ibis, 4: 358-436.

 

 

Vicente Polo
Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC
mcnp154@mncn.csic.es
Fecha de publicación: 17-10-2005

Polo, V. (2004). Carbonero Garrapinos – Parus ater. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

Sociedad de Amigos del MNCN - Museo Nacional de Ciencias Naturales - CSIC

[a la página inicial] [Aves]