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Avutarda - Otis tarda Linnaeus, 1758 |
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Key
words: Great Bustard, description, measurements, weight, moult. Descripción Ave de gran tamaño, apariencia pesada, cuello y patas proporcionalmente largos, fundamentalmente marchadora, poco propensa a volar, y que nunca se posa en árboles. Notable dimorfismo sexual en tamaño.
Figura 1. Hembra de avutarda. (C) C. Palacín. Aunque menos marcadas que en el tamaño, existen diferencias entre machos y
hembras en el diseño y colorido del plumaje. Las hembras, de silueta mucho más
esbelta y grácil que los machos, presentan una coloración dorsal críptica,
con mezcla de tonos marrones, ocres y negros (Fig. 1). Los machos, cuyo
plumaje es similar al de las hembras en verano e invierno, mudan parte del
mismo al final de dicha estación para hacerse más vistosos, adquiriendo
marcados contrastes entre el castaño oscuro orlado de ocre-amarillento en la
base del cuello -la llamada gola- el gris perla de la cabeza, el blanco puro
de la garganta y parte superior del cuello, el dorado cobrizo entreverado de
negro en el dorso y la cola, y la ancha franja blanca que forman las plumas
cobertoras junto al borde del ala. Esta franja, mucho menos evidente en las
hembras, es, junto con las diferencias en la silueta, uno de los caracteres
distintivos más útiles para diferenciar ambos sexos en el campo durante la
estación no reproductiva. La ornamentación primaveral de los machos se
completa con la aparición de las llamadas barbas, mechones de plumas delgadas
de 15- Además de estos caracteres, la avutarda también presenta un característico
diseño hexagonal de las escamas de sus tarsos, y una reducción de los dedos
a sólo tres anteriores, detalle morfológico que ilustra su adaptación a la
vida terrestre como ave andadora y corredora. Otra característica de esta
familia es la presencia de un tipo especial de plumón que al desmenuzarse por
sus extremos forma un polvillo hidrófugo que mantiene las cualidades
aislantes de las plumas (Gewalt, 1959; Glutz von Blotzheim et
al., 1973). En las hembras no es posible la distinción de edades en el campo. Los
machos adquieren el plumaje adulto a los 4-5 años, y continúan desarrollando
determinados caracteres sexuales secundarios en el plumaje hasta su séptima
primavera de vida, lo que permite diferenciar a los machos jóvenes, con
cuello casi totalmente gris claro y sólo una ligera tonalidad marrón en la
base de la parte dorsal del mismo, de los inmaduros ó adultos, más
corpulentos, con ancha banda blanca a lo largo del borde inferior del ala en
posición de reposo, y cuello grueso, y entre los que, a su vez, con
suficiente experiencia, son distinguibles en el campo varias clases de edad
entre los 2 y los 8 ó más años, en función de las proporciones de blanco y
castaño del cuello, grosor de la gola y desarrollo de las barbas (detalles en
Alonso et al., 2006). Los cambios estacionales que conducen al plumaje de celo comienzan a
manifestarse en diciembre y culminan en abril, y consisten fundamentalmente en
una muda parcial y desgaste del plumaje de cuello y pecho, que en el caso de
los machos adultos pasa del gris uniforme durante la estación no reproductiva
a un patrón mucho más contrastado con castaño oscuro en la base del cuello
y blanco en cuello superior durante la época de celo. Además, en los
individuos mayores de un año empiezan a crecer en diciembre las barbas, que
alcanzan su máxima longitud en abril, para desaparecer de nuevo entre julio y
agosto. Biometría y peso Las medidas corporales también fueron en los machos un 18-30% mayores que
en las hembras (p. ej., longitud del arco alar, machos: El aumento de peso registrado en primavera (20% en los machos, 16% en las
hembras, Magaña, 2007; Alonso et al.,
2009), también se ha observado en machos en cautividad (Carranza y Hidalgo,
1993), y se debe en éstos sobre todo al desarrollo que adquiere el tejido
subcutáneo y, en especial, dos lóbulos profusamente irrigados en el cuello o
gola, que pueden alcanzar un peso de un kg (Gewalt, 1959; Glutz von Blotzheim et
al., 1973). El dimorfismo sexual se manifiesta en los pollos
de esta especie a edades muy tempranas (Alonso et al., 2009), lo que implica que los machos han de sufrir un mayor
coste durante el crecimiento que las hembras, que se manifiesta sobre todo en
forma de una mayor mortalidad juvenil en el sexo masculino (Martín et
al., 2007). Variación geográfica Se reconocen actualmente dos subespecies, la nominal Otis tarda tarda Linnaeus, 1758, desde Iberia y Marruecos hasta el
suroeste de Rusia hasta Kazajistán, y la oriental O. t. dybowskii Taczanowski 1874, desde el sureste de Rusia hasta
Mongolia y noreste de China (Del Hoyo et
al., 1996). El taxón O. t. korejewi
Sarudny 1905, descrito para el
este de Kazajstán y noroeste de China, en la región de Xinjiang, se
considera sinónimo de la subespecie nominal O.
t. tarda (Glutz von Blotzheim et al., 1973; Cramp y Simmons, 1980). Estudios genéticos han mostrado una divergencia en la distribución y
frecuencia de haplotipos entre las poblaciones centroeuropea e ibérica, que
representarían unidades evolutivamente significativas cuya divergencia se
habría producido y acentuado durante los últimos 200.000 años, coincidiendo
con las últimas glaciaciones, en las que la cordillera pirenaica habría
actuado de barrera geográfica entre ambas (Pitra et
al., 2000). Las poblaciones de Marruecos, que tienen dos haplotipos exclusivos, fueron
colonizadas probablemente hace miles de años. Dentro de La talla de las avutardas centroeuropeas es similar a la ibérica. En
Alemania la longitud del ala mide de media Muda No se dispone de información publicada para las poblaciones ibéricas. La
muda de las plumas de vuelo y cobertoras comienza en jóvenes a la edad de
9-10 semanas. Muda, al parecer, incompleta en verano, con renovación
descendente aunque irregular de las primarias, sin pérdida de capacidad de
vuelo; a finales del invierno, muda parcial afectando a cabeza y cuello
fundamentalmente, que adquieren en primavera el diseño nupcial (Glutz von
Blotzheim et al., 1973). Referencias Alonso, J. C., Magaña, M., Alonso, J. A., Palacín, C., Martín, C. A.,
Martín, B. (2009). The
most extreme sexual size dimorphism among birds: allometry, selection, and
early juvenile development in the great bustard. The
Auk, en prensa Alonso, J. C., Magaña, M., Martín, C. A., Palacín, C., Alonso, J. A.
(2006). Field
determination of age in male great bustards (Otis
tarda) in spring. Eur. J.
Wildl. Research, 52: 43-47. Alonso, J. C., Martín, C. A., Alonso, J. A., Palacín, C., Magaña, M.,
Lieckfeldt, D., Pitra, C. (2009). Genetic
diversity of the great bustard in Carranza, J, Hidalgo, S. J. (1993). Condition-dependence and sex traits in the male
great bustard. Ethology, 94:
187-200. Cramp, S., Simmons, K. E. L. (1980). Handbook of
the Birds of Europe the Middle East and Del Hoyo, J., Elliott, A., Sargatal, J. (Eds.) (1996). Handbook
of the birds of the World. Vol. 3. Hoatzin to Auks. Lynx Edicions, Barcelona. Gewalt,
W. (1959). Die Grosstrappe. A.
Ziemsen Verlag, Wittenberg-Lutherstadt. Glutz von Blotzheim, U. N., Bauer, K. M., Bezzel, E. (1973). Handbuch
der Vögel Mitteleuropas. Band 5. Galliformes und Gruiformes. Akademische
Verlagsgesellschaft, Frankfurt a. M. Magaña,
M. (2007). Comportamiento reproductivo de Martín, C. A., Alonso, J. C., Alonso, J. A., Palacín, C., Magaña, M.,
Martín, B. (2007). Sex-biased
juvenile survival in a bird with extreme size dimorphism, the great bustard
(Otis tarda). J. Avian Biol., 38:
335-346. Pitra,
C., Lieckfeldt, D., Alonso, J. C. (2000). Population subdivision in Trigo
de Yarto, E. (1971). La avutarda en España. En: XVIII Triennial General
Meeting of the International Council for Hunting. Federación Española de Caza, Madrid.
Juan Carlos Alonso y Carlos Palacín Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)
Alonso, J. C., Palacín, C.
(2009). Avutarda – Otis tarda. En: Enciclopedia Virtual de los
Vertebrados Españoles. Salvador, A., Bautista, L. M. (Eds.). Museo Nacional
de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/ |
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