Sisón común - Tetrax tetrax (Linnaeus, 1758)

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Portada

 

Identificación

 

Estatus de conservación

 

Distribución

 

Hábitat

 

 

Voz

 

 

Movimientos

 

Ecología trófica

 

Biología de la reproducción

 

Interacciones entre especies

 

Comportamiento

 

Bibliografía

 

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Keywords: Little Bustard, habitat, abundance, status, threats.

 

Hábitat

Especie de zonas abiertas, de terreno llano u ondulado, con cobertura de herbáceas y escasos árboles y matorrales (Cramp y Simmons, 1980; Glutz von Blotzheim, 1994)1.

A escala nacional, Carrascal et al. (2006) describen al Sisón común como una especie de valencia ecológica media en su distribución a gran escala, que tiene marcada preferencia por zonas de llanura, con gran cobertura de cultivos cerealistas, y una extensión muy reducida de bosques de coníferas y monte bajo.

El Sisón común se adapta bien a los medios cultivados, aunque selecciona aquellos con una mayor diversidad del mosaico paisajístico (Martínez, 1994, 2005; Campos y López, 1996; Salamolard y Moreau, 1999).

La estructura de la vegetación desempeña un papel importante en la selección de hábitat; especialmente la altura, que no debe superar los 30 cm (Martínez, 1994; Campos y López, 1996; Silva et al., 2004; Morales et al., 2008). Aunque necesita parcelas con cierta cobertura vegetal para esconderse de los predadores, también requiere terrenos despejados para alimentarse y desarrollar el cortejo (Schulz, 1985). De acuerdo con Kostin (1978) un pastoreo moderado puede beneficiar a la especie, al aclarar la cobertura de la vegetación herbácea y diversificar la composición florística de los terrenos pastoreados. En Cerdeña, la presencia de ganado desempeña un importante papel para mantener los pastizales y barbechos con una cobertura vegetal adecuada para los machos reproductores (Santangeli y Dolman, 2011).

Hábitat durante el período de cría

Durante el período reproductor los machos territoriales seleccionan áreas de gran diversidad,  con fincas pequeñas (Martínez, 2005); con presencia de leguminosas y barbechos (Martínez, 1994; Campos y López, 1996), y evitan las tierras de regadío (Osborne y Suárez-Seoane, 2007; García et al., 2007). La selección de sustratos concretos está condicionada por su disponibilidad; así, en Castilla-La Mancha muestran una clara preferencia por los viñedos (Martínez, 2005), mientras que en áreas cultivadas de Francia seleccionan muy positivamente el girasol (Salamolard y Moreau, 1999). Entre las variables climáticas, la evapotranspiración parece jugar un cierto papel en su distribución, apreciándose una selección por lugares con una mayor humedad del suelo en verano (Suárez-Seoane et al., 2004).

En el noroeste ibérico (A Limia, Ourense), los territorios están ligados a zonas sin cultivos de patata y con mayores superficies de cultivos semipermanentes de herbazales, prados y barbechos, lejos de carreteras y pistas agrícolas (Arcos y Salvadores, 2005)1.

La variabilidad en los usos del suelo encontrada en los territorios de los machos reproductores sugiere que su selección viene determinada por los requerimientos de éstos en cuanto a alimento y lugares de exhibición y no por las necesidades de las hembras (Jiguet et al., 2000). El tamaño de la parcela y la distancia al borde de la misma parecen jugar un importante papel en la selección del lugar de exhibición (Faria y Rabaça, 2004).

Los territorios se ubican en zonas con una elevada disponibilidad de recursos tróficos. En el centro de España, se han contabilizado un total de 110 especies vegetales en el interior de los territorios frente a las 67 identificadas en muestras realizadas al azar, siendo la riqueza de especies dentro de los territorios significativamente superior a la riqueza de especies en el conjunto del área (Martínez, 1998). Las familias más frecuentes fueron las gramíneas, compuestas, leguminosas y cariofiláceas, que aportaron el 66,3% de las especies. La densidad de artrópodos también fue superior en los territorios, así como el contenido energético de los mismos, habiéndose registrado una mayor abundancia de ortópteros y otros insectos voladores. Un estudio más reciente llevado a cabo en la misma zona muestra una abundancia significativamente superior dentro de los territorios de carábidos grandes y otros coleópteros de gran tamaño como tenebriónidos, cléridos, escarabeidos y elatéridos, patrón que se mantiene entre años (Traba et al., 2007).

Los nidos se localizan en parcelas con una elevada biomasa de invertebrados y, en su mayoría, dentro de los territorios de los machos. Aunque éstos defienden recursos visitados y utilizados por las hembras, el atractivo de los machos no está relacionado con el nivel de recursos en sus territorios, ya que las hembras son capaces de encontrar alimento o cobertura para nidificar fuera de los territorios (Jiguet et al, 2002). Así, la localización de los leks en zonas con importantes recursos para las hembras podría ser un modo de incrementar la probabilidad de encuentro entre machos y hembras.

Hábitat postnupcial

Un estudio llevado a cabo en el Alentejo (Portugal) en la época postnupcial indica que los sisones eligen zonas de suelo fértil, con gran disponibilidad de alimento y con una altura de la vegetación superior a los 15 cm (Silva et al., 2007); también se señala su ausencia de las zonas pastoreadas por el ganado.

Hábitat invernal

De acuerdo con la modelización del hábitat desarrollada por Suárez-Seoane et al. (2008) en la provincia de Madrid, las áreas elegidas en invierno se solapan ampliamente con la distribución primaveral de la especie. Los requerimientos de hábitat en invierno varían según la región: en Portugal muestra una clara preferencia por los barbechos y evita los labrados (Silva et al., 2004); en Castilla-La Mancha la abundancia invernal de la especie está asociada a los cultivos de leguminosas (Martínez, 2005). En esta época es menos exigente con el régimen de cultivo; algunos dormideros comunales se instalan en los campos de alfalfa, especialmente en las zonas de regadío (García de la Morena et al., 2004).

Abundancia relativa por hábitats

El tipo de sustrato condiciona la distribución de los machos reproductores (Delgado et al., 2010). En un estudio llevado a cabo en áreas cultivadas del centro de España, la densidad de machos reproductores fue significativamente inferior en las zonas más intensificadas (Martínez y Tapia, 2002); similares resultados encuentran Delgado y Moreira (2010) en Portugal. Aunque la densidad en medios con agricultura extensiva es siempre elevada, varía según la composición del paisaje agrícola, disminuyendo en aquellas zonas en las que la estepa es dominante (Wolff et al., 2001); de hecho, la abundancia de machos reproductores aumenta en las zonas que en su proximidad albergan baldíos o pastizales cultivados (Wolff et al., 2002). En Portugal se han encontrado densidades excepcionalmente elevadas en grandes pastizales, lo que sugiere que la influencia del tamaño de parcela puede variar geográficamente (Silva et al., 2010a).

 

Tamaño de población

Las estimas realizadas a partir del I Censo Nacional de Sisón común en España, llevado a cabo en la primavera de 2005 y el invierno de 2005/2006 (véase García de la Morena et al., 2007a), arrojan una cifra de 41.482-86.196 machos reproductores que, asumiendo una proporción de sexos de 1,4 machos por hembra, permite calcular una población total de 71.112-147.763 individuos durante el período reproductor. Destacan por su abundancia Castilla-La Mancha y Extremadura, a las que corresponden también las densidades más elevadas; otras poblaciones importantes se localizan en las provincias más occidentales de Castilla y León (León, Zamora y Salamanca), y en Aragón (Tabla 1).

 

Tabla 1. Abundancia de machos de Sisón común en 2005 estimada durante el período reproductor en las diferentes comunidades autónomas. Se ofrecen los valores medios y los intervalos de confianza al 95% estimados mediante bootstrapping (García de la Morena et al., 2007a).

Comunidad Autónoma

Provincia

Estima número de machos

Media

Mínima

Máxima

Andalucía

Total

4479

1770

7651

 

Almería

83

37

147

 

Cádiz

291

138

497

 

Córdoba

780

267

1693

 

Granada

622

265

1157

 

Huelva

154

64

293

 

Jaén

297

131

539

 

Málaga

234

100

436

 

Sevilla

2020

769

2887

Aragón

Total

3624

2259

5429

 

Huesca

616

290

1059

 

Teruel

725

590

894

 

Zaragoza

2284

1380

3476

Cataluña

Lleida

1557

843

2688

Castilla-La Mancha

Total

27667

21494

35231

 

Albacete

2977

2136

4095

 

Ciudad Real

11474

9024

14179

 

Cuenca

3202

2300

4370

 

Guadalajara

807

653

944

 

Toledo

9207

7381

11642

Castilla y León

Total

6881

3263

11932

 

Ávila

331

114

736

 

Burgos

174

79

384

 

León

826

407

1396

 

Palencia

410

149

907

 

Salamanca

347

170

633

 

Segovia

34

12

74

 

Soria

1172

569

1753

 

Valladolid

821

150

1846

 

Zamora

2766

1613

4203

Extremadura

Total

12711

9364

17136

 

Badajoz

9354

7387

11858

 

Cáceres

3357

1977

5278

Comunidad Valenciana

Alicante

4

4

4

Galicia

Total

30

30

30

 

Lugo

19

19

19

 

Orense

10

10

10

 

Pontevedra

1

1

1

La Rioja

Logroño

10

10

10

Madrid

Madrid

2647

1963

3482

Murcia

Murcia

347

95

795

Navarra

Navarra

1003

387

1806

Nº total de machos

 

60961

41482

86195

 

El tamaño de la población  invernal es sensiblemente inferior, estimándose un rango de 16.429 a 35.929 aves de las cuales el 90% se concentra en las provincias de Toledo, Ciudad Real, Madrid, Badajoz, Cáceres y Lleida. Por el contrario, la presencia de la especie es casi nula en Castilla y León, aun cuando alberga elevados efectivos durante el período reproductor  (Tabla 2).

 

Tabla 2. Estimas de la población de Sisón común en el invierno 2005/2006 en las diferentes comunidades autónomas. Se ofrecen los valores medios y los intervalos de confianza al 95%,  y las estimas corregidas para aquellas provincias con muestreo deficiente (García de la Morena et al., 2007a).

Comunidad Autónoma

Provincia

Estima número de machos

Media

Mínima

Máxima

Corregida

Andalucía

Total

555

513

675

878

 

Almería

 

 

 

---

 

Cádiz

 

 

 

3

 

Córdoba

31

14

73

312

 

Granada

12

6

36

48

 

Huelva

 

 

 

3

 

Jaén

10

10

10

10

 

Málaga

174

172

181

174

 

Sevilla

328

311

374

328

Aragón

Total

370

328

419

369

 

Huesca

285

258

343

285

 

Teruel

6

5

11

6

 

Zaragoza

78

65

65

78

Cataluña

Lleida

1595

1595

1595

1595

Castilla-La Mancha

Total

14041

10540

23748

14440

 

Albacete

205

77

604

604

 

Ciudad Real

7040

5320

11265

7040

 

Cuenca

228

191

309

228

 

Guadalajara

110

65

316

110

 

Toledo

6458

4886

11254

6458

Castilla y León

Total

106

79

173

106

 

Ávila

59

32

126

59

 

Burgos

 

 

 

---

 

León

 

 

 

---

 

Palencia

---

---

---

---

 

Salamanca

---

---

---

---

 

Segovia

17

17

17

17

 

Soria

---

---

---

---

 

Valladolid

---

---

---

---

 

Zamora

30

30

30

30

Extremadura

Total

4785

3741

6802

6802

 

Badajoz

1719

1674

1810

1810

 

Cáceres

3066

2067

4993

4993

Madrid

Madrid

976

781

1398

976

Murcia

Murcia

14

12

18

14

Nº total de machos

 

22442

17589

34829

25179

 

Galicia

Su presencia durante la época reproductora es puntual y su distribución muy fragmentada; el núcleo más importante se localiza en la comarca de Terra Chá (Lugo). La prospección de las áreas de concentraciones postreproductoras en esta comarca no ha permitido, sin embargo, detectar a la especie en invierno.

Castilla y León

En un pasado reciente debió ocupar prácticamente toda la meseta norte, aunque en la actualidad su rango de distribución ha disminuido sensiblemente. Las densidades más altas corresponden a la provincia de Zamora, donde se ha estimado una densidad media de 1,3 machos/km2. Durante el invierno prácticamente desaparece, apenas un centenar de individuos, abandonando las áreas más septentrionales y las situadas a mayor altitud. Hay que mencionar que los bandos que se observaron en el entorno de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila (Zamora) albergaban sisones procedentes de poblaciones francesas.

Navarra

Su distribución se restringe a la mitad sur de la provincia, alcanzando densidades muy elevadas en la ribera del Alto Aragón, en la que se han contabilizado una media de 5,6 machos/km2.  Sin embargo, la presencia de sisones durante el invierno se considera esporádica.

La Rioja

Se ha estimado un total de 10 machos reproductores en la Rioja Baja, lo que resulta muy esperanzador ya que la población se consideraba prácticamente extinta, con un único macho observado en la primavera de 2000. Al igual que en la vecina Navarra, el Sisón común no inverna en esta región. 

Aragón

El grueso de la población reproductora se concentra en Zaragoza, que alberga un 63% de los efectivos censados. En el Bajo Cinca se localiza la principal zona de invernada, de la que ya se tenía conocimiento, pues se habían registrado las mayores concentraciones invernales de Sisón en Aragón. Al margen de su abundancia en zonas tradicionales hay que mencionar su presencia relativamente reciente en el entorno de Bujaraloz (Zaragoza), que está ligada a la transformación en regadío y, más concretamente, a los cultivos de alfalfa.

Cataluña

Las mayores densidades del valle del Ebro corresponden al sur de la provincia de Lleida, cuya densidad media se aproxima a 2 machos/km2. Los resultados del censo invernal confirman la importancia de esta provincia catalana para la invernada de la especie en la península Ibérica, especialmente el Pla d’Urgell donde se han registrado las concentraciones invernales más importantes, con un bando que superaba el millar de ejemplares. La comparación con estimas anteriores, sugiere que la población invernante catalana podría estar aumentando, lo cual parece ligado a la existencia de cultivos de alfalfa en regadío en la Plana de Lleida.

Madrid

Durante el período reproductor se distribuye ampliamente por el este y el sur de de la provincia, con una densidad media que oscila entre 1 y 1,5 machos/km2. Los principales núcleos de invernada se localizan en las áreas cultivadas del noroeste limítrofes con Guadalajara (ZEPA “Estepas cerealistas de los Ríos Jarama y Henares”), en los secanos del sur y en las zonas de la vega del Tajo limítrofe con Toledo.

Castilla-La Mancha

Esta región, con 27.667 machos estimados, alberga la mitad de la población española durante el período reproductor y, además, es la que ofrece la mayor presencia continua de la especie. Sus densidades se sitúan entre las más elevadas de España, alcanzando en las provincias de Ciudad Real y Toledo valores medios entre 3 y 3,5 machos/km2. Durante el invierno también se distribuye ampliamente y de forma continua por la mayor parte de la región, llegando a concentrarse en ella más de 14.000 individuos, lo que representa casi el 70% de la población invernante. Las principales zonas de invernada se localizan en el valle medio del Tajo a su paso por Toledo, Campo de Calatrava y Campo de Montiel.

Extremadura

Después de la Meseta Sur, es la región con mayores densidades medias: 1,7 machos/km2 en Badajoz y 1,4 machos/km2 en Cáceres. Su distribución es continua y se distinguen cuatro núcleos importantes en las comarcas de la Llerena, Badajoz-Mérida, Castuera-Don Benito y Trujillo. Esta región constituye uno de los principales cuarteles de invernada de Sisón común en la península Ibérica, cuyos núcleos más importantes se localizan en los Llanos de Cáceres y Trujillo, en Cáceres, y en las Vegas Altas del Guadiana y La Serena, en Badajoz.

Andalucía

Aunque la cobertura del censo en esta región ha sido deficiente, se puede confirmar la presencia mayoritaria de la especie en Sevilla y Córdoba, con una distribución muy dispersa y unas densidades que oscilan entre 0,5 y 1 macho/km2. Durante el invierno, se concentra en las partes centrales del valle de Guadalquivir, en las campiñas de Córdoba y Sevilla, y en la comarca de Antequera, en Málaga.

Murcia

La distribución del Sisón en esta provincia es fragmentada y se caracteriza por la existencia de pequeños núcleos en el sector más nororiental de la provincia, en conexión con las poblaciones de Albacete, y el valle del Guadalentín. Los escasos sisones invernantes registrados se han localizado al noroeste de la provincia, no habiéndose observado ninguno en los Saladares del Guadalentín, otra zona de invernada habitual.

 

Tendencias poblacionales

Los resultados del I Censo Nacional (García de la Morena et al., 2007a) permiten confirmar la regresión de la población española en las últimas décadas, apuntada en el Libro Rojo de las Aves de España (García de la Morena et al., 2004). En los últimos diez años se ha contabilizado una disminución de al menos el 30% de sus efectivos poblacionales, llegando al 75% en Extremadura (de Juana, 2009).

Aunque no se dispone de información sobre la evolución de la población en Portugal, los datos referidos a las poblaciones francesas indican que desde 1980 se ha producido un descenso del 92% en el número de machos reproductores en las zonas agrícolas (Inchausti y Bretagnolle, 2005).

Según un estudio realizado en dos áreas de la provincia de Madrid, la fluctuación numérica de sus poblaciones está ligada a la precipitación en el otoño e invierno anterior, lo que sugiere que la especie puede ser sensible a las futuras tendencias climáticas en Europa (Delgado et al. 2009).

 

Estatus de conservación

Categoría mundial IUCN (2008): Casi Amenazada; criterios A2c,d y A3c,d (BirdLife International, 2010)1.

Categoría España IUCN (2002): Vulnerable; criterios A2c, A3c y A4c (García de la Morena et al., 2004)1.

Europa: SPEC 1, Vulnerable; criterios A2b

Aunque en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas está considerada como especie de Interés Especial, los resultados del I Censo Nacional llevado a cabo en España en 2005 (García de la Morena et al., 2007a) respaldan su cambio a la categoría de Vulnerable atendiendo a los criterios de UICN.

 

Amenazas

La principal amenaza para la especie deriva de la transformación del hábitat como consecuencia, fundamentalmente, de la intensificación agrícola. El impacto más destacado es la desaparición de las estepas de vegetación natural como consecuencia de la roturación y puesta en cultivo de amplias superficies en las zonas de páramo. Por otra parte, las variaciones temporales y espaciales en la abundancia de machos reproductores en zonas concretas (Martínez, 2005; Morales et al., 2005) sugieren que cualquier estrategia de conservación debe contemplar, no sólo aspectos relativos al hábitat, sino también otros relacionados con la dinámica social de la especie, y las molestias derivadas de la actividad humana. Así, Casas et al. (2009) señalan los cambios en el comportamiento y el desplazamiento de los individuos de las zonas cinegéticas a las reservas durante los días de caza.

Intensificación de la agricultura

Hay que señalar el impacto de la sinergia que se produce entre los diversos factores que conforman un proceso tan complejo como éste. La concentración parcelaria constituye un aspecto muy negativo al simplificar drásticamente la fisionomía paisajística, lo que provoca la disminución de los recursos tróficos asociados a los linderos, vaguadas y otros microhábitats no cultivados que se eliminan, y un incremento en la depredación. Paralelamente al incremento en la superficie de las parcelas, se produce una modificación en los cultivos, con predominio del cereal y la desaparición de cultivos minoritarios como las leguminosas, que constituyen un recurso muy apreciado por los sisones. También se produce una regresión importante en la superficie ocupada por el barbecho tradicional, especialmente el de larga duración, fuente de una amplia variedad de recursos animales y vegetales a lo largo del ciclo anual.

El incremento del regadío es un factor muy negativo para el Sisón común por diversos motivos: uno de los más relevantes es la sustitución de los cereales de ciclo largo y las leguminosas, por cultivos menos adecuados como el maíz, remolacha, cereales de ciclo corto, etc; además, el cambio de cultivos lleva aparejado un incremento en la dosis de pesticidas y fertilizantes inorgánicos; un aumento en las labores agrícolas y en la infraestructura necesaria, con las consiguientes molestias, y un incremento muy notable en la red de tendidos eléctricos.

La reforestación de tierras agrícolas, mediante la plantación indiscriminada de almendros, olivos, frutales, pinos, etc., en sustitución de los cultivos cerealistas, provoca una drástica transformación del hábitat estepario, disminuyendo la disponibilidad de recursos tróficos e incrementando el riesgo de depredación.

Gestión ganadera

El sobrepastoreo, como el que tiene lugar en los pastizales de La Serena y el valle de Alcudia (García de la Morena et al., 2004; obs. pers.), entraña riesgos evidentes: por un lado incrementa la mortalidad, como consecuencia de la destrucción de nidos o muerte de pollos por el pisoteo del ganado; y por otro, reduce la cobertura vegetal para nidificar y la disponibilidad de recursos tróficos (Kostin,1978; Schulz, 1985). Esto ha llevado a Beaufoy (1998) a afirmar que el declive reciente de la especie podría estar asociado al incremento de la cabaña ovina que tuvo lugar entre finales de la década de los 80 y principios de los 90.

Desarrollo urbanístico y de infraestructuras

La proliferación de infraestructuras y el desarrollo urbano le afecta negativamente: en el departamento francés de Deux-Sèvres, la construcción de una autovía ha provocado la desaparición de más de las tres cuartas partes de los machos territoriales en un área de 2.500 ha (Boutin & Metais, 1995); en el sur de Portugal, Silva et al. (2004) confirman su rechazo hacia edificaciones y carreteras. Sin embargo, Martínez (1994) señala una mayor tolerancia a las molestias derivadas de la actividad humana que la Avutarda común.

Colisiones contra tendidos

Por otra parte, los tendidos eléctricos también constituyen un amenaza por su elevado número de colisiones (Alonso et al., 1994; Janss, 2000; Pelayo y Sampietro, 2000; García de la Morena et al., 2004). El Sisón común (junto a las avutardas) es una de las especies que sufren en mayor grado las colisiones contra tendidos, como ilustra que el 17% de 150 aves encontradas muertas por choques contra tendidos fueran sisones (Janss y Ferrer, 1998). Además la distancia a éstos parece un factor determinante en la densidad de machos reproductores en áreas con hábitat adecuado (Silva et al., 2010b).

 

Medidas de conservación

Entre las medidas necesarias cabe mencionar la siguientes:

-Convertir en ZEPA todas las IBAs con poblaciones numerosas y vigilar el cumplimiento de la normativa legal de protección.

-Crear zonas protegidas bajo la legislación nacional en las áreas más importantes.

-Limitar las actuaciones que destruyan, deterioren o fragmenten su hábitat.

-Incentivar el cultivo extensivo de cereal y evitar planes de concentración parcelaria, reforestación o regadío.

-Promover el cultivo de leguminosas de secano y mantener barbechos de media y larga duración.

-Limitar la utilización de herbicidas e insecticidas y conservar los linderos entre fincas para asegurar la disponibilidad de alimento.

-Ajustar las fechas de las labores agrícolas a la fenología de reproducción de la especie (fecha límite del 30 de abril para el labrado de barbechos y rastrojos).

-Control de la carga ganadera.

 

Referencias

Alonso, J. C., Alonso, J. A., Muñoz-Pulido, R. (1994). Mitigation of bird collisions with transmission lines through groundwire marking. Biological Conservation, 67: 129-134.

Arcos, F., Salvadores, R. (2005). Selección de hábitat de machos territoriales de sisón Tetrax tetrax en una población del NW Ibérico. Ardeola, 52 (1): 151-157.

Beaufoy, G. (1998). The EU Habitats Directive in Spain: can it contribute effectively to the conservation of extensive agriecosystems?. Journal of Applied Ecology, 35: 974-978.

BirdLife International (2010). Tetrax tetrax. En: IUCN Red List of Threatened Species. Version 2010.4. <www.iucnredlist.org>.

Boutin, J. M., Metais, M. (1995). L’Outarde Canepetière. Eveil Editeur, Saint Yrieix.

Campos, B.,  López, M. (1996). Densidad y selección de hábitat del Sisón (Tetrax tetrax) en el Campo de Montiel (Castilla-La Mancha), España. In, J. Fernández & J. Sanz-Zuasti (Eds.): Conservación de las Aves Esteparias y su Hábitat, pp. 201-208. Junta de Castilla y León. Valladolid.

Carrascal, L. M., Weykman, S., Palomino, D., Lobo, J. M., Díaz, L. (2006). Sisón Común (Tetrax tetrax). En: Atlas Virtual de las Aves Terrestres de España. Sociedad de Amigos del Museo Nacional de Ciencias Naturales – CSIC y Sociedad Española de Ornitología, SEO/BirdLife. Madrid. <http://www.vertebradosibericos.org/aves/atlas/pdf/tettet.pdf>.

Casas, F., Mougeot, F., Viñuela, J., Bretagnolle, V. (2009). Effects of hunting on the behaviour and spatial distribution of farmland birds: importance of hunting-free refuges in agricultural areas. Animal Conservation, 12: 346-354.

Cramp, S., Simmons, K. E. L. (Eds.) (1980). The Birds of the Western Paleartic. Vol. II. Oxford University Press, London.

De Juana, E. (2009). Preocupante disminución del sisón común Tetrax tetrax en Extremadura (España). Ardeola, 56(1): 119-125.

De Juana, E., Martínez, C. (1996). Distribution, abundance and conservation status of the Little bustard Tetrax tetrax in the Iberian Peninsula. Ardeola, 43(2): 157-167.

Delgado, M. P., Morales, M. B., Traba, J., García de la Morena, E. L. (2009). Determining the effects of habitat management and climate on the population trends of a declining steppe bird. Ibis, 151: 440-451.

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Carmen Martínez
Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)

Fecha de publicación: 11-01-2008

 

Otras contribuciones: 1. Alfredo Salvador. 23-03-2011

 

Versión 25-03-2011

 

Martínez, C. (2008). Sisón común – Tetrax tetrax. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Carrascal, L. M., Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/